Ansiedad en el embarazo - De Salud Psicólogos Madrid

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Ansiedad en el embarazo
¿En qué consiste la ansiedad en el embarazo?

La ansiedad, como sensación de peligro indefinido, es normal que pueda aparecer durante el embarazo debido a los cambios fisiológicos que se producen. Ahora bien, no deberían ser constantes ni condicionar la vida de la mujer embarazada impidiendo llevar a cabo sus actividades habituales.

Esta ansiedad puede producirse por muchos tipos de temores, como la posibilidad de tener complicaciones en el parto, que el bebé nazca con problemas, experiencias anteriores con abortos, los cambios vitales que se avecinan, el miedo a no saber ser madre, problemas económicos, etc.




¿Cuáles son las causas de la ansiedad en el embarazo?

La ansiedad en el embarazo es atribuible a una inestabilidad emocional por las alteraciones hormonales normales en este momento, además de cambios vitales como la preocupación por el buen desarrollo del bebé, el desgaste personal y afectivo del embarazo, el miedo a morir en el parto, una baja autoestima por los cambios corporales producidos, la estabilidad en la pareja, las perspectivas de futuro con el bebé, malas experiencias anteriores, la propia aceptación del embarazo, entre otras.
¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad en el embarazo?

Los síntomas más habituales de la ansiedad en el embarazo son los propios de la ansiedad, complicados en este caso con las molestias y sensaciones físicas del propio embarazo:

  • Preocupación excesiva, así como incapacidad de controlar dicha preocupación.
  • Dolores y entumecimiento muscular, así como sequedad de boca.
  • Sudoración y frialdad en las extremidades.
  • Taquicardias y dificultad para respirar.
  • Mareos y opresión en el pecho.
  • Sensación de vértigo, náuseas o dolores de estómago.

Problemas con la maternidad y paternidad





Tratamiento psicológico de la ansiedad en el embarazo

El tratamiento psicológico de la ansiedad en el embarazo, desde nuestra experiencia como psicológos, se resuelve habitualmente bien con unas sesiones de psicoterapia breve, apoyadas con técnicas como la relajación, las visualizaciones, la hipnosis clínica o la autohipnosis. Solamente en casos más graves habría que recurrir a una psicoterapia más profunda con técnicas como el EMDR o el Brainspotting.


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