Dermatilomanía, o pellizcarse - De Salud Psicólogos Madrid

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Dermatilomanía, rascarse o pellizcarse uno mismo
¿En qué consiste la dermatilomanía, o el pellizcarse uno mismo?

La dermatilomanía, también conocida como escoriaciones neuróticas, pellizcado cutáneo patológico, pellizcado cutáneo compulsivo o escoriación psicógena, consiste en el impulso repetitivo de rascarse, pellizcarse o escoriar la propia piel, provocándose heridas cutáneas. Los periodos de pellizcado de la piel son precedidos o acompañados por tensión y ansiedad. En esos momentos existe una necesidad compulsiva de pellizcar, morder o rasgar una superficie o parte del cuerpo, a menudo en lugares en donde se percibe un defecto de la piel.




¿Cuáles son las consecuencias de la dermatilomanía o de pellizcarse uno mismo?

La dermatilomanía es un impulso irresistible y repetitivo que, en cierta medida, se relaciona o es similar a la tricotilomanía y onicofagia. Sus consecuencias comprenden infecciones, daño tisular y septicemia. Los daños causados por los pellizcos puede ser tan severos que requieran de injertos de piel. De forma severa puede causar abscesos epidérmicos. Los casos más graves de dermatilomanía pueden llegar a lesiones potencialmente mortales. Habitualmente produce sentimientos de vergüenza y culpa dada la imposibilidad de controlarlo, con riesgos de autolesiones graves.
¿Cuáles son los síntomas de la dermatilomanía?

La parte del cuerpo más habitual es el rostro, pero también se observa en brazos, piernas, espalda, encías, labios, hombros, cuero cabelludo, estómago, pecho y extremidades, así como como en uñas y cutículas de manos y pies. La mayoría de los afectados por dermatilomanía indican predilección por un área del cuerpo concreta pero también trasladan el acto compulsivo a otras zonas. La frecuencia y duración del comportamiento compulsivo varía; desde varios instantes al día a sesiones que pueden durar horas. La forma más común de pellizcarse es utilizando los dedos, aunque aunque en algunos casos graves también se llegan a usar pinzas o agujas.

Tipos de descontrol de los impulsos

Tricotilomanía
Moderse las uñas
Tics nerviosos
Procrastinación


Tratamiento psicológico de la dermatilomanía

El tratamiento de la dermatilomanía, en los casos más graves, requiere de medicación y tratamiento médico de forma simultánea al tratamiento psicológico. Este último se basa habitualmente en una psicoterapia breve o de apoyo, junto con la utilización de técnicas como el EMDR, el EFT, la hipnosis clínica, las Técnicas de Integración Cerebral o el Brainspotting. En todo caso, y desde nuestra experiencia como psicólogos, es importante detectar los disparadores que habitualmente dan lugar a este tipo de conductas.


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