La ira, el enfado incontrolado

Todos nos enfadamos en algún momento. De hecho el enfado es adaptativo, nos permite mostrar y defender frente a los demás nuestros intereses y sentimientos. No obstante, el enfado para que sea útil ha de producirse de forma adecuada, cuando y con quien corresponda, y en la medida correcta.

Sin embargo, cuando el enfado se convierte en ira descontrolada capaz de aparecer en cualquier momento y lugar, ante detalles injustificados, estamos frente a un problema que va más allá de la persona y situación en que se produce. Este tipo de descontrol impulsivo con frecuencia produce grandes problemas en todos los ámbitos, tanto sociales, familiares, laborales o de pareja. El afectado con frecuencia no es capaz de controlarse, llegando a producirse auténticos olvidos y pérdida de la memoria posteriores a lo dicho o hecho en un momento determinado, además de un gran sentimiento de culpa.

La consecuencias del descontrol impulsivo de la ira son obvias: Pérdida de amistades, ruptura de parejas, problemas legales, sociales o laborales. El gran problema es que el afectado suele ser consciente de la situación pero es incapaz de controlarse y, con frecuencia siente temor por sus propias reacciones.

El origen de este descontrol de la ira hay que buscarlo en experiencias pasadas llenas de una rabia nunca expresada, con frecuencia olvidadas, pero en donde las emociones permanecieron ancladas y encapsuladas, tendiendo a irrumpir de forma brusca y sin control ante cualquier disparador externo o interno que conecte con dichas situaciones originales. Es frecuente, por ejemplo, en este sentido, encontrar ataques de ira ante comentarios que pueden ser interpretados como devaluadores, o frente a simples sensaciones internas o pensamientos, dado que conectan con experiencias antiguas de auténtica infravaloración personal y en donde el malestar y la rabia nunca fueron expresadas. Aquellas experiencias originales tendieron a olvidarse, pero las emociones quedaron presentes en el cuerpo dispuestas a aparecer ante cualquier estímulo que las recuerde.

José de Sola Gutiérrez
Psicólogo psicoterapeuta en De Salud Psicólogos

Publicado en Ansiedad y Depresión, Trastornos de personalidad.