Enfermedades de la piel - De Salud Psicólogos Madrid

Vaya al Contenido

Menu Principal:

Problemas > Trastornos psicosomáticos
Enfermedades psicosomáticas de la piel
¿En qué consisten las enfermedades psicosomáticas de la piel?

El común origen embrionario de la piel y del sistema nervioso hace que ambos compartan entornos bioquímicos que les lleva a una íntima conexión. Por este motivo, la piel es un órgano que reacciona con intensidad a las emociones negativas, lo que hace que se expresen mediante síntomas dermatológicos. Las más frecuentes son la urticaria, la dermatitis atópica, la psoriasis, la alopecia o pérdida del cabello y el prurito o picor psicógeno. A esto se añaden los problemas en la autoimagen que pueden llegar a producir.



¿Cuáles son las consecuencias de los problemas dermatológicos de la piel?

La principal consecuencia negativa de estas enfermedades es la afectación de la propia imagen y del bienestar que acaba minando la autoestima y seguridad personal. Puesto que la piel es la parte más visible del cuerpo, no resulta extraño que muchas personas expresen a través de esta sentimientos de agresividad, ansiedad o de autodestrucción.

Este es el caso de enfermedades dermatológicas como el acné severo o la psoriasis, entre otros, que llegan a producir depresión, verguenza o ansiedad.  
¿Cuáles son las causas de las enfermedades psicosomáticas de la piel?

Son todavía muy desconocidas las causas psicosomáticas de las enfermedades de la piel, pudiendose destacar:


Tipos de trastornos psicosomáticos


Fibromialgia
Hiperhidrosis
Enfermedades respiratorias
Aparato digestivo
Hipertensión
Temblores, taquicardias


Tratamiento psicológico de las enfermedades psicosomáticas de la piel

El tratamiento psicológico de las enfermedades psicosomáticas de la piel, además del tratamiento médico correspondiente, se basa en una psicoterapia individual que ayude a desvelar los motivos de dichas somatizaciones.

Igualmente, y desde nuestra experiencia como psicólogos, sabemos de la utilidad adicional de técnicas complementarias como el EMDR, el brainspotting, el EFT, el focusing, o el método SHEC, en la medida en que permiten acercarse a los núcleos psicológicos originarios del problema.


Regreso al contenido | Regreso al menu principal