Integración del Ciclo Vital (ICV)

La Integración del Ciclo Vital (ICV), o Lifespan Integration (LI), es una técnica psicoterapéutica desarrollada por Peggy Pace en 2002. Inicialmente se diseñó para el tratamiento de adultos que habían vivido abusos o abandonos durante su infancia, aunque posteriormente se ha extendido a una gran diversidad de circunstancias y problemas psicológicos.

La Integración del Ciclo Vital utiliza el llamado «puente emocional», es decir, encontrar un recuerdo o recuerdos que estén conectados con el problema o situación actual. Mediante la ayuda del psicoterapeuta se guía al paciente para volver a revivir mediante la imaginación el recuerdo del pasado, transformándolo de forma positiva, añadiendo lo que faltó o cambiando lo que nunca debió ocurrir, hasta que deja de ser doloroso o ejercer influencia negativa en la conducta actual. Una vez que el recuerdo ha sido resuelto, se guía al paciente a través del tiempo hasta el presente, utilizando una ‘Línea del Tiempo’ de imágenes de escenas de su vida, indicando a nuestro sistema emocional que lo que ocurrió ya pasó y que la situación ahora es diferente.

¿Cuál es la utilidad de la técnica de la Integración del Ciclo Vital (ICV)?

La técnica de la Integración del Ciclo Vital es realmente útil en multitud de situaciones personales difíciles y problemas psicológicos tales como el Trastorno de Ansiedad, el Trastorno de Estrés Postraumático, los Trastornos de la Alimentación, los Trastornos Psicosomáticos, los Trastornos Disociativos, entre otros, reparando también en la mayor parte de los casos los tempranos problemas de apego.

Es realmente un complemento, una técnica extraordinariamente útil durante la psicoterapia individual en la medida en que permite acceder a memorias anteriores desde donde los recuerdos y experiencias negativas siguen ejerciendo una influencia perjudicial en el bienestar actual.

MEMORIA, CEREBRO E INTEGRACIÓN DEL CICLO VITAL (ICV)

Sabemos desde la neurociencia que la memoria de los recuerdos cambia constantemente a lo largo de nuestra vida, que cada vez que accedemos a los recuerdos los cambiamos conforme a nuestras vivencias y expectativas actuales. Dichos recuerdos nunca fueron una representación de la realidad objetiva, están teñidos por la percepción del momento, en donde la edad y la situación personal de entonces la condicionaron. Esto significa que una persona puede recordar el mismo suceso de forma distinta en cada etapa de su vida. Y cada vez que accede a él, lo cambia de nuevo, el cerebro edita constantemente la información almacenada cada vez  que se accede a ella.

Donna Jo Bridge, una de las investigadoras más relevantes en este campo, afirma que la memoria está diseñada para cambiar, no para reproducir los hechos fielmente, por lo que nunca somos ni seremos testigos fidedignos de nuestro pasado. Si esto es así, si cada vez que recordamos cambiamos los recuerdos, no tiene nada de extraño que podamos redirigir nuestra mirada al pasado y reconstruir viejas memorias ancladas a emociones perturbadoras. Y esto es lo que hace la Integración del ciclo Vital (ICV), conecta las sensaciones corporales con momentos pasados dentro de una  línea temporal de recuerdos, cambiando respuestas estancadas y estrategias defensivas antiguas y poco útiles.

El tratamiento psicoterapéutico con la Integración del Ciclo Vital (ICV)

Las personas que sufren de problemas psicológicos frecuentemente siguen teniendo en su vida actual las mismas reacciones emocionales que tuvieron en el pasado. Así, muchas circunstancias del presente pueden activarles, dispararles emocionalmente, reaccionando de la misma forma en que lo hacían entonces. Así, reacciones que antes fueron útiles ya no lo son en el presente, sino todo lo contrario, son muy perjudiciales dando lugar a dificultades personales y en la relación con los demás. Estos patrones repetitivos de comportamiento actuales, imposibles de controlar de forma voluntaria, producen malestar e impotencia en los pacientes.

La técnica de la Integración del Ciclo Vital (ICV) está diseñada para ser aplicada dentro del contexto de una psicoterapia individual, como un recurso psicoterapéutico que ayuda al paciente en la búsqueda, integración y cambio de sus memorias y emociones más dolorosas, dentro de un patrón adaptativo actual, situado en el momento presente. Puede combinarse, y en nuestra consulta lo hacemos, con otras técnicas y recursos psicoterapéuticos de ayuda, tales como el Brainspotting, el EMDR, la Hipnosis, el Focusing, el método SHEC o las Técnicas Sensoriomotoras.