Tabaco

La adicción al tabaco la produce, entre otras razones, la nicotina, siendo una de las principales causas de muerte en el mundo. Sin embargo, parece que al final en la dependencia del tabaco intervienen más factores psicológicos, siendo la adicción física al tabaco menos relevante.

Así, una gran parte de las sensaciones de inquietud e irritabilidad que se producen cuando se deja de fumar son totalmente psicológicas, aunque no por ello menos molestas e incapacitantes. Lo que históricamente ha quedado claro es que la publicidad altamente aversiva anti-tabaco no funciona, por lo menos, tal y como se pensó.

¿Qué tipos de consumo y dependencia del tabaco existen?
  • Consumo esporádico, sin dependencia. Se fuma cuando se quiere, ocasionalmente, y raramente se llega al abuso.
  • Dependencia leve, con menos de 20 cigarrillos al día, fumándose el primer cigarrillo después de media hora de levantarse.
  • Dependencia moderada-intensa, con más de 20 cigarrillos al día, fumándose siempre el primer cigarrillo al levantarse.
¿Por qué no funcionan las advertencias y campañas negativas contra el tabaco?

A la hora de dejar de fumar hay que centrarse más en los aspectos positivos que se lograrían abandonando el tabaco, tales como una mejor salud, bienestar físico, mejor olor corporal, menos cansancio, mayor capacidad para el deporte, menos gasto económico, etc.

Se ha demostrado que, paradójicamente, cuando se trata de asustar al fumador con mensajes muy negativos, no sólo existe una tendencia a eludir la atención de dichos mensajes sino que también se produce una ansiedad y temor que mantiene o eleva finalmente el consumo de tabaco. Por eso ni la publicidad ni las advertencias médicas desde donde se trata de aterrorizar al consumidor, acaban de funcionar correctamente.

LAS TERRIBLES ADVERTENCIAS EN LAS CAJETILLAS DE TABACO

Diversos estudios han demostrado que las advertencias en las cajetillas de tabaco, en donde se muestran pulmones negros, cancerosos, dentaduras destrozadas, cadáveres en un depósito, etc, así como indicaciones de que el tabaco puede producir impotencia, infertilidad, ceguera y otras tantas cosas más, han pasado a ser parte habitual de las cajetillas.

Hay dos razones por las cuales no son eficaces: Por una parte, al ser tan aversivas, producen ansiedad e inquietud, lo que lleva a volver a fumar. Al mismo tiempo, esto hace que se acabe dejando de mirar estos mensajes, dado lo desagradable de su contenido. Por otra parte, por costumbre, estas fotos y mensajes, se han convertido en parte del diseño habitual, con lo cual dejan de llamar la atención.

Se han realizado algunos intentos, con el fin de provocar la atención, de cambiar constantemente los mensajes y fotos con el fin de producir siempre un efecto de novedad. No ha funcionado del todo; el fumador ya se ha acostumbrado a un diseño aversivo, aunque se cambien los contenidos periódicamente en las cajetillas.

Realmente, para dejar de fumar, suele ser más eficaz reforzar los beneficios positivos del abandono del tabaco, como por ejemplo, respirar mejor, no toser, oler bien, poder hacer deporte y esfuerzos sin cansancio, etc. Y es así como tratamos en nuestra consulta de psicólogos la adicción al tabaco. Ningún fumador es tonto, y sabe de sobra los peligros del tabaco. Sin embargo, le falta fuerza de voluntad, y suele encontrarla mejor cuando se anticipan las ventajas frente a los inconvenientes. 

Tratamiento psicológico de la adicción al tabaco

En el tratamiento psicológico para dejar de fumar, además de la propia fuerza de voluntad y ganas auténticas de dejarlo, es útil la utilización de técnicas como la hipnosis clínica, autosugestión, el EMDR o las Técnicas de Integración Cerebral. En algunos casos puede ser necesario, de forma muy puntual, una ayuda y asesoramiento médico complementario, principalmente en los efectos subsiguientes al abandono del tabaco, como el aumento del apetito, de peso, inestabilidad emocional, etc.

Sin embargo, hay que indicar que nada es infalible, y que el auténtico paso en el abandono del tabaco, además de la ayuda psicológica y médica externa, se produce cuando realmente se toma una decisión definitiva. Ningún tratamiento conseguirá eliminar mágicamente y sin esfuerzo las ganas de fumar.

Desde nuestra experiencia como psicólogos, es más útil apoyarse en los beneficios positivos del abandono del tabaco que en el temor a los problemas de salud y advertencias a las que el fumador está tan acostumbrado.