Adicción a las compras

La adicción a las compras, u oniomanía (también llamada ‘compra compulsiva’), consiste en la necesidad de comprar por comprar, incluso cosas que no hacen ninguna falta.

Estos impulsos a la compra, más frecuentes en mujeres, dependen mucho del estado de ánimo y pueden aparecen de tres a cuatro veces por semana, incrementándose en momentos de enfado, frustración, ansiedad o tristeza. El ir de compras es una forma de restablecer una satisfacción y equilibrio internos que constantemente se pierden.

¿Cuáles son las consecuencias de la adicción a las compras?

La adicción a las compras suele tener un impacto desastroso a nivel personal así como en el entorno familiar y social. Lo habitual es que una gran parte de las compras realizadas no sean necesarias, incluso acaben siendo guardadas o escondidas.

El problema no es la necesidad de lo que se compra, sino el impulso a comprar en sí mismo. Esto produce enormes deudas y desequilibrios económicos a nivel personal y familiar. No es raro que la adicción a las compras conviva también con otro tipo de adicciones como Internet, móviles, drogas o alcohol.

¿Cuáles son los síntomas de la adicción a las compras?

En términos generales la adicción a las compras suele manifesfarse en los siguientes síntomas:

  • Ansiedad en centros comerciales y en lugares de compras.
  • Intrusión de pensamientos que incitan a comprar.
  • Conducta impulsiva, sin ninguna premeditación ni reflexión.
  • Aparición de deseos de resistirse, con imposibilidad de contener el comprar más cosas.
  • Una vez realizada la compra, liberación de la tensión y satisfacción.
  • Pasados unos momentos surgen sentimientos de culpa y remordimientos.
  • Mentir u ocultar lo comprado o gastado.
  • Tensión y ansiedad cuando no se puede comprar.

COMPRAR POR COMPRAR, SIN NECESIDAD DE LO QUE SE COMPRA

En este tipo de adicción o comportamiento compulsivo lo que se compra es lo de menos. Son productos que atraen pero que no siempre se necesitan realmente, con lo cual acaban siendo guardados o escondidos, si las compras se han realizado de forma furtiva.

Estas personas tienen los armarios llenos de ropa, compran los productos más caros y novedosos, no son capaces de resistirse a comprar cuando pasan por centros comerciales o están delante del ordenador, y dejan auténticas deudas con las tarjetas de crédito. En una ocasión, uno de nuestros pacientes había comprado dos motos de alta gama sin tener el carnet de conducir, y las había escondido en un garaje para que no las viese su mujer. No tenía intención de conducirlas, simplemente fueron el resultado de su descontrol impulsivo.

Lo que llama la atención es que la compra compulsiva suele centrarse en productos físicos, no servicios. Algo que guardar, que tener físicamente. La disforia o el desasosiego interno que lleva a las compras desaparece durante unos instantes inmediatamente antes y durante la compra. Después, sobreviene una sensación de vacío y culpabilidad que produce ansiedad y retroalimenta de nuevo el impulso a comprar. 

Tratamiento psicológico de la adicción a las compras

El tratamiento de la adicción a las compras suele requerir de un tratamiento y asistencia médica conjunta, dado que nos encontramos ante un importante trastorno de descontrol de los impulsos que suele necesitar con frecuencia de medicación complementaria para su control, principalmente si convive con otras adicciones.

Como tratamiento psicológico en la adicción a las compras es fundamental una psicoterapia individual con ayuda de técnicas como el EMDR, EFT, el brainspotting o hipnosis clínica, complementado todo ello con una terapia de grupo.

Como psicólogos, y desde nuestra experiencia, también recomendamos la revisión o tratamiento paralelo de otras posibles adicciones o compulsiones asociadas. Suele ser frecuente en este sentido el abuso de alcohol, tranquilizantes, drogasludopatía o el sexo. Hay que tener en cuenta que son raras las adicciones aisladas, dado que todas responden a la necesidad de calmar un estado crónico de inquietud y disforia personal.