Onicofagia, o morderse las uñas

La onicofagia, o morderse las uñas, es el hábito de comerse las uñas, generalmente de los dedos de las manos. Es un trastorno que puede precisar de ayuda profesional, teniendo en cuenta que la persona que lo padece puede llegar al extremo de dañarse la piel, provocándose auténticas heridas.

A veces la uña puede llegar a un punto en el que no crezca más, quedándose pequeña permanentemente provocando el ensanchamiento del dedo, lo que conlleva a deformaciones. Se relaciona estrechamente con la dermatilomanía.

¿Cuáles son las consecuencias de la onicofagia, o de moderse las uñas?

Las consecuencias más directas de la onicofagia o de morderse las uñas, desde un punto de vista físico, son las infecciones bucales, las lesiones en los dedos en donde a veces se observan auténticos sangrados y heridas, así como deformaciones permanentes.

Desde un punto de vista social, este tipo de trastornos proporcionan una mala imagen personal. A ello hay que añadir los sentimientos de culpa que se derivan del no poder contener este impulso.

¿Cuáles son las causas de la onicofagia, o de morderse las uñas?

La onicofagia, o moderse las uñas, tiene como posibles causas:

MODERSE LAS UÑAS O MORIRSE DE ANSIEDAD

Habitualmente, detrás de la onicofagia o de morderse las uñas, existe un problema de ansiedad, nerviosismo o inseguridad. En algunos casos se ha indicado que este comportamiento podría suponer una válvula de escape frente a dificultades o situaciones traumáticas anteriores, problemas personales actuales, insatisfacción personal o miedo. Aunque esta costumbre suele aparecer durante la infancia, se observa con mucha frecuencia también en adultos como expresión de tensiones y estrés.

Suelen determinarse como causas que originan la onicofagia la ansiedad, la angustia, comportamientos de tipo compulsivo, y el estrés, de tipo laboral, social o académico.

Igualmente se encuentran también causas psicosomáticas como la expresión emocional de, por ejemplo, no asumir la pérdida de un ser querido, la tensión doméstica, cambios en la unidad familiar, presión en los estudios, o problemas personales como los derivados de una baja autoestima o la timidez.

Tratamiento psicológico de la onicofagia, o de morderse las uñas

El tratamiento psicológico de la onicofagia responde bien habitualmente con técnicas como la relajación, el EMDR, el EFT, la hipnosis clínica o el Brainspotting.

Como psicólogos, nuestra experiencia nos indica la necesidad de estudiar el contexto personal en donde se produce la onicofagia, teniendo en cuenta que suele ser el resultado de situaciones externas difíciles o de vivencias relacionadas con la propia estructura de personalidad.