Síndrome de Tourette

El Síndrome de Tourette se caracteriza por múltiples tics motores y vocales que aumentan, disminuyen o pueden desaparecer temporalmente, y suelen estar precedidos por un impulso premonitorio e incontrolable. El Síndrome de Tourette incluye por lo tanto, movimientos gestuales forzados, tics transitorios y crónicos, y a veces se asocia con la exclamación de palabras obscenas o comentarios inapropiados y despectivos.

Normalmente el Síndrome de Tourette afecta más a hombres que a mujeres, suele iniciarse en la infancia y tiende a disminuir con la edad.

¿Cuáles son las consecuencias del Síndrome de Tourette? 

Las consecuencias del Síndrome de Tourette suelen centrarse en limitaciones escolares, laborales y sociales, dado lo llamativo de la sintomatología y la estigmatización que produce así como en las dificultades de concentración que conlleva.

Esto implica que el Síndrome de Tourette puede interferir en todo tipo de actividades cotidianas, principalmente si tenemos en cuenta también el sufrimiento y esfuerzo infructuoso del afectado por evitar los tics y movimientos gestuales, lo que conlleva un gran cansancio.

¿Cuáles son los síntomas del Síndrome de Tourette?

Tics motores o vocales, gestos o movimientos gestuales, a veces absurdos y forzados, que aparecen varias veces al día, frecuentemente en forma de oleadas, casi a diario o de manera intermitente, con períodos libres que nunca superan los tres meses consecutivos.

Normalmente interfiere la vida familiar, escolar, social o laboral, principalmente los tics en ojos, cabeza y cuello. Algunas veces se manifiestan también exclamaciones de palabras obscenas o comentarios inapropiados y despectivos imposibles de controlar.

 EL EXTRAÑO SÍNDROME DE TOURETTE

El síndrome de Tourette siempre se ha considerado raro y extraño, frecuentemente asociado con la exclamación de palabras obscenas o comentarios inapropiados y despectivos. Sin embargo, este síntoma está solo presente en una pequeña minoría de afectados, siendo los tics más comunes el parpadeo de ojos, toser, carraspear, olfatear, gestos y movimientos faciales.

Se ha observado una estrecha relación entre los trastornos por tics y el síndrome de Tourette. No todas las personas con síndrome de Tourette tienen otros trastornos además de los tics. Sin embargo, muchas experimentan problemas adicionales como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), en el cual la persona siente que tiene que hacer repetidamente algo, el trastorno de déficit de atención (TDAH) con dificultades en concentrarse y distracciones constantes, problemas del desarrollo del aprendizaje, así como trastornos del sueño que incluyen despertarse frecuentemente o hablar dormido.

Tratamiento psicológico del Síndrome de Tourette

En principio, descartando que el paciente no está afectado por otra patología o consumo de medicamentos con efectos secundarios adversos, el tratamiento psicológico del Síndrome de Tourette conlleva una psicoterapia individual unida a técnicas como la relajación, el EMDR, el brainspotting, el EFT, o la hipnosis clínica.

Desde nuestra experiencia como psicólogos, siempre que el trastorno no se deba a causas orgánicas, suele lograrse un gran alivio de los síntomas con el tratamiento psicológico. Puede ser útil no obstante en algunos casos un asesoramiento y tratamiento médico complementarios.