Accidentes y eventos vitales

En principio cualquier evento que supere la capacidad de afrontamiento y asimilación del afectado puede derivar en un trauma psicológico.

No obstante, situaciones concretas como accidentes, catastrofes naturales, ataques personales, pérdida repentina de un ser querido, un abandono inesperado, una infidelidad, etc., pueden ser eventos lo suficientemente intensos como para producir un trastorno de estrés postraumático, aunque hay diferencias en las respuestas de las personas ante estos eventos, dependiendo de sus características personales y psicológicas.

¿Cuáles son las consecuencias habituales de los accidentes y eventos vitales traumáticos?

Cuando son hechos aislados recientes en la vida de una persona, los accidentes y eventos vitales traumáticos no sólo son recordados sino que suelen conservar toda la carga emocional asociada a la situación.

Así, se observa rumiación obsesiva, sentimientos de culpa, recordar constantemente lo ocurrido, problemas de sueño y de alimentación, incredulidad o no creerse lo sucedido, ansiedad generalizada, depresión, agresividad, miedo y angustia, problemas de concentración, inestabilidad emocional, entre otras consecuencias.

¿Cuáles son los eventos traumáticos más frecuentes?

Cualquier acontecimiento o evento puede ser traumático, y eso depende de las circunstancias de cada persona. No obstante, los más notorios y habituales son:

  • Atentados terroristas, catástrofes naturales.
  • Contemplar la muerte de un ser próximo.
  • Intervenciones médicas o quirúrgicas en hospitales.
  • Accidentes de tráfico, de avión o de tren.
  • Ataque o violación física.
  • Pérdida repentina de un ser querido.
  • Bancarrota o pérdida inesperada de un empleo.
  • Problemas legales.
  • Robos.
LO QUE ES TRAUMÁTICO DEPENDE DE CADA PERSONA

Ya indicaban los antiguos filósofos griegos que la realidad no nos perturba sino la interpretación que hacemos de ella. Esto, en sí mismo nos indica que no hay un criterio fijo de lo que es traumático. Cada persona, con su mundo interno y su percepción de sí mismo y de la realidad, desarrolla una sensibilidad individual hacia lo que le afecta y le puede afectar, lo que es y será traumático en un momento dado.

Así, la pérdida de un trabajo puede constituir un hecho traumático para muchas personas, y no para otras que pueden ver en esta situación una oportunidad de cambio. También puede sorprendernos cómo un simple comentario que en principio parece inofensivo, en algunos casos llega a tener el efecto e impacto de un trauma para personalidades muy sensibles. Y, al contrario, una catástrofe natural como un terremoto, un atentado terrorista, o una violación, no siempre dejan la huella traumática que cabría esperarse por la importancia del evento.

Lorenzo, uno de nuestros pacientes acudió a nuestra consulta afectado desde hacía varios meses por un comentario negativo que recibió en un gimnasio sobre su aspecto corporal, algo que se explicaba dada la importancia que daba a su cuidado corporal; Yolanda, que había sufrido un intento de abuso por parte de uno de sus tíos cuando era adolescente, lo contaba anecdóticamente como parte de su pasado, dado que logró detener la agresión y aclarar las cosas en su momento.

Tratamiento psicológico de los accidentes y eventos vitales traumáticos

El tratamiento psicológico de los accidentes y eventos vitales traumáticos, desde nuestra experiencia como psicólogos, se apoya en una psicoterapia breve o de larga duración, según el caso, dado que el criterio de traumático de cada accidente o evento varía y depende de cada persona.

Al mismo tiempo, es importante la ayuda de técnicas como el EMDR, las técnicas sensoriomotoras, el EFT, método SHEC, el brainspotting, o la hipnosis clínica. El objetivo en todos estos casos es revivir y asimilar la experiencia traumática, haciéndola creíble e integrándola como experiencia pasada, desagradable, pero sin su carga emocional inicial.