El estrés postraumático

El trastorno por estrés postraumático (TEPT) es un trastorno derivado de uno o varios acontecimientos traumáticos sucedidos con anterioridad, y que debido a su intensidad o dificultad personal de afrontamiento, no han podido ser procesados ni asimilados. Cualquier acontecimiento percibido como intenso y que sobrepasa la capacidad personal de afrontarlo puede derivar en este trastorno que se manifiesta en síntomas físicos y psicológicos crónicos que se mantienen permanentemente como memoria y expresión inconsciente e involuntaria de lo sucedido.

¿Qué tipos existen de trastornos por estrés postraumático?

Los dos tipos de Trastorno por Estrés Postraumático reconocidos son:

  • Simple, o derivado de un hecho intenso aislado en el tiempo, como un accidente de tráfico, una violación, un ataque terrorista, etc.
  • Complejo o mútiple, resultado de una exposición a situaciones traumáticas constantes, como vivir en un ambiente de maltrato físico o psicológico permanente (laboral, social, familiar).
¿Cómo se manifiesta el trastorno de estrés postraumático?

El trastorno de estrés postraumático más intenso suele provenir de los primeros años de la infancia, en un momento en donde no se dispone de recursos psicológicos suficientes para afrontar la situación.

Lo habitual es la pérdida de memoria cuando los eventos son lejanos en el tiempo, así como una disociación o separación del sufrimiento de lo sucedido, de tal forma que muchas veces se recuerda lo ocurrido sin su carga emocional. Esto da lugar a molestias y dolores físicos crónicos, ansiedad, imágenes recurrentes, miedo y baja autoestima, entre otros síntomas.

SUPERVIVIENTES DE UN HOLOCAUSTO AFECTIVO

Desgraciadamente son muchos los casos, más de los que desearíamos, de adultos con serios problemas que acuden a nuestra consulta con síntomas que en principio no hacen pensar que tras ellos se esconde un pasado lleno de maltratos infantiles, abusos y rechazo. Son auténticos supervivientes de un holocausto afectivo que se ha prolongado durante muchos años. Para estas personas llega a ser tan natural lo vivido que, con los años, cuando acuden con sus síntomas a consulta, apenas recuerdan o han reparado en su pasado, ni lo han tenido en cuenta.

Diana llegó a nuestra consulta con problemas de insomnio, crisis de ansiedad, y frecuentes ataques de ira que le hacían difícil sus relaciones y su trabajo. Era inmigrante, y hacía tiempo que vivía en nuestro país. Tras unas sesiones quedó al descubierto un pasado de abusos sexuales por parte de su abuelo, rechazo y palizas constantes de su madre que no hacía más que recordarle que era un estorbo. El padre, su único apoyo y quien más la quería,  había muerto asesinado cuando ella tenía 9 años. Poco después de su muerte la madre se fue a vivir con otro hombre, y desde ese momento es cuando comienza su historial de matratos físicos y psicológicos.

Tratamiento psicológico del trastorno por estrés postraumático

El tratamiento psicológico del estrés postraumático pasa siempre por una psicoterapia individual que permita revivir y reprocesar las experiencias no asimiladas.

Dado que el miedo y la resistencia suelen ser intensas, es fundamental una buena vinculación de seguridad y confianza con el psicoterapeuta, junto con la utilización de técnicas como el EMDR, el EFT, el método SHEC, las técnicas sensoriomotoras, el brainspotting, o la hipnosis clínica que permiten acceder y reprocesar esos recuerdos y experiencias encapsuladas cuyas consecuencias se mantienen activas a lo largo del tiempo.