Angustia y miedo

La angustia y el miedo están unidos. Habitualmente cuando un estado de ansiedad es muy intenso, puede dar lugar a la angustia y a una sensación de miedo generalizado, no específico, y que puede focalizarse en cualquier situación.

Realmente, en estos casos, el temor domina la vida cotidiana, las labores y tareas más simples se ven obstaculizadas, las relaciones personales y laborales entorpecidas. Y la angustia se acaba expresando a través de síntomas físicos, corporales.

¿Cuáles son los síntomas de la angustia y el miedo?

Los principales síntomas de la angustia y el miedo son:

  • Sensación irracional de que algo malo va a suceder.
  • Molestias físicas, trastornos psicosomáticos.
  • Vivencia de peligro inminente, sin causas objetivas.
  • Pensamiento pesimista, negativo, irracional constante.
  • Búsqueda de la seguridad y conductas de evitación de posibles peligros.
  • Sudoración, temblores, opresión en el pecho.
  • Insomnio y pesadillas con despertares súbitos.
  • Recuerdos constantes de desgracias o accidentes, propios o de otros.
  • Tendencia al sobresalto continuo, temblores.
¿Cuáles son las causas de la angustia y el miedo?

El miedo y la angustia, cuando son un rasgo permanente del carácter, su origen se relaciona fundamentalmente con:

Estos estados permanentes de miedo y angustia, suelen ser el resultado de una activación, de una percepción de peligro pasada, de malas experiencias, que por alguna razón no han sido resultas emocionalmente.

SEGURO QUE ALGO MALO VA A PASAR

Las personas que viven con angustia suelen mostrar miedo en prácticamente todas las situaciones. Tienen una inseguridad básica que les hace temer desgracias y desastres en todo momento. Son lógicamente pesimistas, se sobresaltan con los ruidos, tienen pesadillas, y sienten que en cualquier momento algo malo va a pasar.

Suelen alertar constantemente a otros acerca de posibles peligros, se limitan ellos mismos y a sus familiares y amigos a que no salgan por la noche, que no lleguen tarde, etc., siendo cada retraso o cada llamada telefónica expresión de algo malo. Se trata en suma de personas que interiormente se encuentran en un permanente estado de alerta.

Angeles, paciente nuestra, respiraba constantemente con fuerza, parecía que le faltaba el aire, se levantaba de la cama angustiada por sus pesadillas, tenía la cara permanentemente sudada, se sobresaltaba con el ruido de la puerta y trataba de adivinar en el gesto del psicólogo una señal de que lo suyo no tenía solución. Un pasado infantil lleno de abandonos y muertes relevantes explicaban en gran medida su estado actual.

Tratamiento psicológico de la angustia y el miedo

El tratamiento psicológico del miedo y la angustia, desde nuestra experiencia como psicólogos, responde bien a la psicoterapia breve o de larga duración, según el caso y circunstancias, con la ayuda de técnicas complementarias como la hipnosis clínica, focusing, EMDR o brainspotting.

Como se ha indicado, con frecuencia el miedo, pánico o angustia, aparece tras una situación de estrés postraumático, estrés laboral, duelos y pérdidas importantes, o separaciones o accidentes.