Tartamudez psicógena

La tartamudez psicógena es un trastorno que se caracteriza por interrupciones involuntarias del habla que se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, con el consiguiente temor, inseguridad y estrés personal.

Suele estar vinculada con la ansiedad, produciendo al final una inquietud que puede llegar a una fobia social con un progresivo aislamiento interpersonal. Es más frecuente entre varones y su origen suelen ser acontecimientos traumáticos o estresantes previos.

¿Qué consecuencias tiene la tartamudez psicógena?

Los efectos psicológicos de la tartamudez psicógena pueden ser graves afectando el estado de ánimo. Además del estigma que conlleva, se cuestiona habitualmente la inteligencia y habilidad emocional del afectado. Sentimientos habituales son la vergüenza, el miedo, la ansiedad y la frustración.

La sensación de falta de control es común, lo que a veces es también causa de depresión. Sin embargo, son las relaciones sociales las más dañadas. Se observan casos de verdadero aislamiento social o autolimitación personal, afectando la propia autoestima y capacidades personales.

¿Cuáles son los síntomas de la tartamudez psicógena?

Los síntomas más habituales de la tartamudez psicógena son:

  • Repetir sonidos, partes de palabras, y palabras enteras.
  • Hacer pausas largas entre las palabras o dentro de un mismo vocablo.
  • Tensión o incomodidad al hablar, angustia y ansiedad.
  • Tendencia a las frases incompletas.
  • Retraimiento, evitar hablar en público, rubor, timidez.
  • Tics, movimientos involuntarios en la cara al hablar.
  • Falta de coordinación respiratoria al hablar.
  • Los síntomas empeoran cuando se está cansado, nervioso o ansioso
ALBERTO, EL MIEDO Y AGRESIVIDAD CONTENIDA

Alberto, con treinta y cinco años de edad, vino a nuestra consulta con síntomas manifiestos de una tartamudez que había minado su autoestima y capacidad de relaciones interpersonales y afectivas. Había sido ridiculizado e infravalorado tanto por familiares como por amigos.

En las entrevistas iniciales manifiesta un pasado de enorme tensión con su padre en donde el maltrato y las descalificaciones habían sido muy frecuentes desde la edad de los diez años. Durante el tratamiento, en donde utilizamos el brainspotting entre otras técnicas, aparece un fuerte temor, siendo la tartamudez una antigua expresión de pánico anclada después de muchos años en su comportamiento habitual. Dicho temor dejaba paso constantemente a una fuerte ira contenida con movimientos y espasmos corporales durante las sesiones.

La tartamudez solía aparecer cuando hablaba de temas relacionados con su padre o con las relaciones sociales o familiares, justo las áreas en donde se sentía en conflicto. Sin embargo, y tras cada sesión en donde se producían fuertes descargas emocionales, desaparecía su tartamudez y era capaz de hablar con plena soltura. Tras unos meses de tratamiento Alberto logró recuperar progresivamente su capacidad de comunicarse con fluidez, sin miedo ni interrupciones en el habla.

Tratamiento psicológico de la tartamudez psicógena

En el tratamiento psicológico de la tartamudez psicógena, en nuestra consulta de psicólogos, hemos observado buenos resultados con la hipnosis, autohipnosis, el EMDR o el brainspoting.

A todo ello se une la necesidad de una psicoterapia individual, según el caso. Hay que tener en cuenta que en este trastorno, el origen de la tartamudez se ancla con mucha frecuencia en malas experiencias pasadas o momentos difíciles que han derivado en una personalidad ansiosa, insegura y con una autoestima totalmente afectada por su problemática.