Tartamudez psicógena

La tartamudez psicógena es un problema que se caracteriza por interrupciones involuntarias del habla con temor e inseguridad en entornos sociales o interpersonales, y en momentos muy concretos.

Está vinculada con la tartamudez por ansiedad, produciendo una inquietud que puede llegar al desarrollo de determinados comportamientos fóbicos. Podemos encontrarla tanto en niños como en adultos, y su origen suele relacionarse con la inseguridad personal, el miedo al ridículo o experiencias sociales desagradables anteriores. La contrapartida es la tartamudez neurógena de origen supuestamente neurológico.

No obstante, existe una una tartamudez psicógena situacional, que aparece puntualmente, en determinados momentos, con determinadas personas, o cuando se tratan determinados temas que son conflictivos o problemáticos. Y este es el tipo de trastorno que aquí abordamos.

tartamudez psicogénica

¿En qué consiste esta tartamudez psicógena?

Personas con una perfecta capacidad de hablar habitualmente, en determinados momentos, cuando se tratan temas que son para ellos conflictivos, detrás de los que se esconde agresividad, pueden perder la fluidez y tartamudear. También suele suceder cuando se encuentran en entornos, situaciones, en los que se sienten presionados, o frente a personas que les producen inhibición, inseguridad o temor.

En el curso de nuestra consulta de psicólogos, la observación del habla de los pacientes también nos aporta mucha información sobre las dificultades y conflictos no expresados abiertamente. Así, cuando, por ejemplo, alguien menciona a su padre y comienza a tartamudear o se atasca con más frecuencia, sabemos que esa relación tenemos que explorarla.

Es relativamente frecuente encontrar estas dificultades situacionales del habla en momentos tales como hablar en público, ante personas con las que no se tiene confianza, cuando hay presión, en una discusión llena de tensión y agresividad, en una reunión de trabajo, a la hora de pedir algo, cuando hablamos de determinados temas o personas, o con personas con las que tenemos una relación conflictiva, como hemos indicado antes.

¿Cómo se produce esta tartamudez psicógena?

En general, determinados temas, personas o contextos sociales son disparadores que activan emociones que obstruyen el habla normal en este momento. Detrás puede esconderse una gran agresividad contenida, un enorme temor e inseguridad, así como una gran ansiedad.

Si este comportamiento es recurrente en estas situaciones, podemos considerar que existe una pequeña disociación en donde una parte emocional, aislada y olvidada conscientemente (y llena de agresividad o miedo), se activa y bloquea el flujo de la conversación en ese instante. Habitualmente las situaciones o contextos en donde se produce se relacionan con anteriores experiencias traumáticas contenidas. Así, y por seguir el ejemplo anterior, si alguien tuvo miedo o sintió gran rechazo y hostilidad hacia su padre, puede llegar a tartamudear frente a figuras de autoridad.

Habitualmente, los temas fuertemente conflictivos, guardados y contenidos durante años, pueden activarse en todas situaciones que presenten similitudes con los contextos originales, dando lugar a un episodio de tartamudez. En ocasiones, las situaciones disparadoras de las dificultades del habla son muchas, o se han ido extendiendo con sucesivas experiencias negativas o con la propia retroalimentación del temor que produce perder la fluidez del habla. En estos casos, el problema es mayor en la medida en que produce una mayor interferencia en la vida cotidiana. Como hemos indicado, siempre y cuando esta tartamudez tenga su origen en bloqueos y situaciones emocionales no resueltas, sabemos que es una tartamudez psicógena.

¿Qué consecuencias tiene la tartamudez psicógena?

Desde nuestra experiencia como psicólogos, los efectos psicológicos de esta tartamudez psicógena situacional conllevan a veces limitaciones o interferencias cotidianas que pueden acomplejar y afectar el estado de ánimo. La sensación de falta de control del habla en determinadas situaciones puede llegar a generar una evitación progresiva de dichos contextos, llevando a comportamientos fóbicos.

La sensación de falta de control es común, lo que a veces es también causa de depresión. Sin embargo, son las relaciones sociales las más dañadas. Se observan casos de verdadero aislamiento social o autolimitación personal, afectando la propia autoestima y capacidades personales.

ALBERTO, EL MIEDO Y AGRESIVIDAD CONTENIDA

Alberto, con treinta y cinco años de edad, vino a nuestra consulta con síntomas de una tartamudez situacional psicógena que aparecía socialmente, ante jefes, superiores o gente desconocida, y que había deteriorado sus capacidades en determinados momentos. Había sido ridiculizado e infravalorado tanto por familiares como por amigos.

En las entrevistas iniciales manifiesta un pasado de enorme tensión con su padre en donde el maltrato y las descalificaciones habían sido muy frecuentes desde la edad de los diez años. Durante el tratamiento aparece un fuerte temor, siendo la tartamudez una antigua expresión de la parálisis del pánico anclada después de muchos años en su comportamiento. Dicho temor dejaba paso constantemente a una fuerte ira contenida durante las sesiones.

Los problemas solían aparecer cuando hablaba de temas relacionados con su padre o con las relaciones sociales o familiares, justo las áreas en donde se sentía en conflicto. Sin embargo, y tras cada sesión en donde se producían fuertes descargas emocionales, desaparecía su tartamudez y era capaz de hablar con plena soltura.

Tratamiento psicológico de la tartamudez psicógena

Si bien la disfemia o tartamudez neurógena clásica del desarrollo, sea tónica, clónica o mixta, tiene un tratamiento difícil en general, la tartamudez situacional psicógena de la que aquí hablamos suele responder muy bien a la  psicoterapia individual. No olvidemos que en este caso estamos hablando de una dificultad del habla originada por experiencias emocionales negativas concretas, a veces intensas.

Esto abre una amplia posibilidad de tratamiento psicológico en donde se afrontan terapéuticamente los conflictos o dificultades, ayudados en determinados momentos, durante la psicoterapia, de técnicas y recursos especializados que desbloquean y actualizan los núcleos emocionales conflictivos guardados.

tartamudez por ansiedad

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