Acrofobia o miedo a las alturas

El miedo, fobia a las alturas o acrofobia, consiste en un temor desmedido a la altura, lo que impide una vida cotidiana en donde exista la posibilidad de vivir o estar en lugares altos, como en pisos, oficinas o durante visitas turísticas o en viajes.

Aunque no es exactamente igual, guarda cierta relación con el vértigo. En este último caso, se ve alterado el sentido del equilibrio, mientras que en el temor a las alturas se experimenta una intensa ansiedad y necesidad de evitación. La acrofobia no tiene por qué estar siempre asociada al vértigo, aunque este último podría ser una posible causa.

¿Qué consecuencias tiene el miedo a las alturas?

La principal consecuencia del temor a las alturas, o acrofobia, es la limitación de la vida cotidiana dado que la altura está frecuentemente presente en multitud de circunstancias y momentos.

Situaciones como no poder acudir a sitios con una altura elevada, trabajar o tener que vivir en un piso alto, suponen una importante interferencia cotidiana, no solo para el afectado, sino para los que le rodean, amigos y familiares, que inevitablemente se ven determinados por las limitaciones de una fobia que nunca acaban de entender.

Hay también muchas situaciones que pueden ser evitadas sin consecuencias importantes, aunque evidentemente suponen también una limitación en otros aspectos de la vida. Es el caso de algunas aficiones o deseos, como algunos deportes, situaciones de ocio o viajes turísticos.

¿Cual es la causa de la acrofobia?

La causa del miedo a las alturas, o acrofobia, como en otras fobias, puede deberse a una mala experiencia directa vivida en un momento determinado de la vida, o a un miedo inducido o imitado por otras personas.

Es frecuente también que un carácter nervioso, inquieto e inseguro se exprese, entre otros aspectos, a través de este tipo de fobias. En estos casos, la acrofobia, suele ir acompañada de otros temores y fobias.

¿Cuáles son los síntomas del miedo a las alturas, o acrofobia?
CRISTINA Y SU MIEDO A LA ESCALADA EN MONTAÑA

Cristina desde pequeña recordaba haber tenido miedo a las alturas. Para colmo sus padres vivían en un piso muy elevado y, paradójicamente, siendo ya mayor, hizo un grupo de amigos que practicaban la escalada en montaña. Y ella no quería quedarse fuera de este grupo; le gustaba mucho la gente y este deporte. Sin embargo, lo pasaba muy mal cada vez que salía con ellos y hacía pequeños intentos de subir por alguna pared en las rocas. Estaba físicamente preparada para ese esfuerzo, pero su miedo no se lo permitía.

Acude a nuestra consulta y, tras varias sesiones con EMDR, conecta con un viejo recuerdo ya olvidado, siendo muy niña. Estaba en el piso de sus padres con su hermana (un décimo piso), y sin darse cuenta su hermana y ella, jugando se subieron un poco a la barandilla. Cuando su madre la vio, recuerda su cara de terror y desesperación, que ella interpretó de enfado. La pidió lentamente que se bajara, sin perder la crispación en el rostro.

Cristina nunca tuvo consciencia de peligro de aquella situación, pero sí lo que ella interpretó, en su mentalidad de niña, como un gran enfado de su madre. A partir de ahí, se desarrolló como mecanismo de defensa, su fobia a las alturas; una forma inconsciente de no volver a enfadar ni perder el cariño de mama. El problema es que veinte años después, aún siendo ya inútil e innecesaria, la fobia seguía instalada en su vida como una forma infantil de protección.

Tratamiento psicológico de la fobia a las alturas, o acrofobia

En el tratamiento psicológico del temor a las alturas responden bien técnicas como el EMDR, la hipnosis clínica, el EFT, el brainspotting, la relajación, las Técnicas de Integración Cerebral o la reestructuración cognitiva.

En nuestra consulta de psicólogos, también aconsejamos con cierta frecuencia una psicoterapia breve, o individual en general, si en la base existen un problemas de ansiedad generalizada o de autoestima, o existe un origen o procedencia traumática o derivada de determinados acontecimientos pasados.