Agorafobia

La agorafobia está relacionada con el temor a sufrir un ataque de ansiedad en un espacio exterior o en una situación que produce agobio o indefensión al estar solo.

Este temor suele ser mayor cuanto más lejos se está de un sitio seguro como puede ser la propia casa, un hospital u otras personas. Quien sufre agorafobia necesita siempre la compañía para ir a cualquier sitio, lo que produce problemas de aislamiento y deterioro de las relaciones sociales o familiares.

¿Qué problemas produce la agorafobia?

Básicamente el aislamiento progresivo, la sensación de limitación personal, de soledad. Las relaciones familiares y sociales también se deterioran ante un trastorno que no siempre se entiende y que produce una alta dependencia. Pero lo peor, es la constante ansiedad anticipatoria ante cualquier situación nueva que implique tener que salir solo a la calle, o sin una compañía segura.

¿Cuál es la causa de la agorafobia?

El origen puede basarse en una experiencia directa traumática en donde se ha sentido aislamiento, soledad o indefensión en un momento o situación difícil. También puede deberse a la extensión de otras fobias relacionadas, como la claustrofobia. Hemos observado que una situación personal con un alto nivel de ansiedad y estrés debido a circunstancias personales, laborales o familiares difíciles, puede acabar derivando en algún tipo de fobia.

Como otras, la agorafobia también puede aprenderse a través de figuras familiares o sociales relevantes que padecen este trastorno u otra fobia similar.

¿Cuáles son los síntomas de la agorafobia?

Los síntomas son muy variados, en donde siempre la ansiedad y el miedo a sufrir un ataque de pánico está en la base del trastorno:

EL MIEDO A SALIR A LA CALLE

Si hay alguna fobia incapacitante es la agorafobia. La dificultad y, a veces, la imposibilidad de salir a la calle, prácticamente ahoga toda forma de vida social e, incluso, laboral. Muchos pacientes tienen auténticas dificultades para salir a trabajar e, incluso, si pueden, se buscan trabajos muy próximos a su domicilio aún siendo peores.

La agorafobia suele comenzar con una ligera inquietud cuando se está lejos de casa, en sitios por donde circula poca gente. Poco a poco, con la progresiva evitación de salir a la calle, la fobia se hace mayor, más fuerte e incapacitante. El temor es que, al estar lejos y sin ayuda cercana, les pueda dar un ataque de ansiedad o un mareo, y nadie pueda socorrerlos.

Realmente el mejor amigo de las fobias y, por lo tanto, el peor enemigo de la salud mental, es la evitación. Cuanto más se evita lo que se teme, mayor es la fobia.

Tratamiento psicológico de la agorafobia

En el tratamiento de la agorafobia es muy importante determinar si es una fobia aislada o está relacionada con otras fobias o temores. Es muy extraño que se presente sola, como síntoma aislado. Frecuentemente en nuestra consulta la encontramos asociada con situaciones de vitales de estrés y ansiedad.

El tratamiento psicológico de la agorafobia, suele basarse tanto en la propia psicoterapia breve como base, junto a la hipnosis, EMDR, técnicas de relajación, o visualizaciones dirigidas. También es útil la reestructuración cognitiva, el Brainspotting o las Técnicas de Integración Cerebral.