Amaxofobia o miedo a conducir

La amaxofobia es la fobia o miedo irracional a conducir, sabiendo hacerlo e incluso teniendo muchos años de experiencia. Ocurre a partir de un determinado momento, frecuentemente sin precedentes previos claros. También puede deberse a un accidente grave o mala experiencia personal, a la propia angustia vital e inseguridad personal o a la implicación de seres cercanos en accidentes.

A veces se manifiesta en verdaderos ataques de pánico y quien padece de amaxofobia se queja de ansiedad y agitación a la hora de conducir un vehículo.

¿Cuál es la causa de la amaxofobia?

La causa más frecuente de la amaxofobia es haber vivido personalmente un accidente o haberlo presenciado. También puede deberse a estados de ansiedad, inseguridad personal o extensión de otras fobias.

Simbólicamente la amaxofobia suele estar también relacionada con conflictos en relación a la independencia y autonomía personal respecto de figuras parentales o relevantes en la vida. Hay que tener en cuenta que el vehículo es un medio que permite movilidad y libertad.

¿Qué problemas produce la amaxofobia?

La amaxofobia, o miedo a conducir limita la vida personal y social, pudiendo presentarse en distintos grados hasta el extremo de afectar totalmente la vida cotidiana si no existen alternativas de transporte. El problema también puede afectar profesionalmente si se depende del vehículo para trabajar. Esto lleva al final a altos grados de dependencia de los demás.

Síntomas de la amaxofobia

Habitualmente las personas que padecen de amaxofobia eluden las autopistas, van demasiado lentos o conducen constantemente por el carril derecho. Tienen temor a sufrir un ataque de ansiedad y desmayarse mientras conducen, lo que les lleva a conducir por carreteras secundarias o autovías con múltiples vías de servicio por donde puedan salir en un momento dado. También evitan los adelantamientos, puentes, túneles o los días de lluvia.

Como en otras fobias, suele producirse ansiedad anticipatoria antes de conducir, pensamientos negativos recurrentes, así como síntomas físicos como sudor, palpitaciones u opresión en el pecho.

LA INDEPENDENCIA Y LA AUTONOMÍA PERSONAL

Conducir o volar en avión proporcionan libertad de movimientos, autonomía, algo que con frecuencia entra en conflicto interno y, a veces inconsciente, con determinadas figuras importantes en la vida. A veces la tensión entre la necesidad de libertad y la culpa por decepcionar o ‘dañar’ a personas absorbentes que limitan los movimientos personales y la autonomia, se resuelve mediante la amaxofobia. El problema ya no son las personas de las que dependemos, sino el propio coche. El no poder conducir resuelve simbólicamente el conflicto entre la independencia y la culpa.

Tratamiento psicológico de la amaxofobia

El tratamiento psicológico de la amaxofobia puede abordarse con técnicas de reestructuración cognitiva, así como con hipnosis, brainspotting, EFT, visualizaciones, EMDR, Brainspotting, Técnicas de Integración Cerebral o relajación.

La amaxofobia puede presentarse como un trastorno fóbico localizado, aunque es frecuente su convivencia con otras fobias o temores. El hecho de que con frecuencia este problema se base en conflictos relacionados con la autonomía e independencia personal, hace conveniente la ayuda de una psicoterapia individual.