Fobia a las inyecciones, sangre y hospitales

La fobia a la sangre, igual que la fobia a los hospitales o a las inyecciones, se basa en un temor irracional con reacciones incontrolables y desmesuradas.

Se relacionan con el temor a la enfermedad, a la muerte y con la hipocondría. En el caso concreto de la fobia a las inyecciones, suele existir un temor específico a las agujas o a la propia inyección en sí misma como sensación.

¿Qué consecuencias tiene el temor a la sangre, a las inyecciones o a los hospitales?

La principal consecuencia es la evitación de todo contacto con estas situaciones, lo que puede producir problemas de salud en la medida en que los afectados son incapaces de ir a un hospital, ver su propia sangre (o la de otros), hacerse un chequeo o un tratamiento médico necesario, incluso en situaciones de urgencia.

Suele existir un temor permanente a caer enfermos y no poder detectarlo, si ello implica realizarse alguna analítica de sangre o estar en un hospital. Y aún en estos casos, suelen ser incapaces de acudir al médico, y, en último término, acaban siendo forzados por los familiares.

¿Cual es la causa del miedo a la sangre, inyecciones u hospitales?

El temor a las inyecciones, hospitales o sangre, como en otras fobias, se relaciona con experiencias negativas, a veces sensaciones fuertes desagradables vividas en el pasado, aunque también puede derivar de haber sido testigo de un acontecimiento en donde la sangre o los hospitales han estado presentes.

En el caso de la fobia a las inyecciones puede existir un miedo diferenciado entre la fobia a las agujas o el temor a las propias inyecciones, a la sensación que produce la aguja. En todos los casos suele haber una hipocondría con causas más relacionadas con angustia y miedos profundos.

¿Cuáles son los síntomas de la fobia a las inyecciones, hospitales o sangre?
PREFIERO ENFERMAR A QUE ME PINCHEN

Suena irracional, pero suele ocurrir con este tipo de pacientes. Es tal el terror a entrar en un hospital o a inyectarse, que pueden pasar años sin realizarse ninguna revisión médica que implique analíticas, aún a pesar de tener síntomas claros de alguna enfermedad que lo hace muy necesario.

A todo esto, con frecuencia, el personal de enfermería no siempre ayuda, porque no es fácil entender este tipo de fobias, principalmente si el paciente acude con algún ‘piercing’ o tatuaje. Si se es capaz de haberse hecho un ‘piercing’ o un ‘tatuaje’, ¿como se explica el temor a una inyección?. La respuesta es que son sensaciones distintas, difíciles de explicar. Las inyecciones, la sangre o los hospitales se relacionan con el temor a las enfermedades, a la muerte. La sensación del pinchazo de un ‘piercing’ se percibe distinta a la de una inyección, tiene connotaciones muy diferentes. Por ello, no son las agujas y los pinchazos en sí mismos a lo que se teme, sino las diferentes percepciones asociadas al contexto de cada caso.

Tratamiento psicológico de la fobia a los hospitales, a la sangre o a las inyecciones
En el tratamiento psicológico del temor a las inyecciones, fobia a los hospitales o miedo a la sangre, dado que suele ir asociado a ideas hipocondriacas y ansiedad, el tratamiento más adecuado se basa en psicoterapia breve junto a técnicas como el EMDR, la hipnosis clínica, el Brainspotting, el EFT o la relajación.

No obstante, frecuentemente esta fobia no es más que expresión de una dinámica de personalidad más profunda de donde pueden provenir otros problemas y temores más amplios. Por ello, es necesario plantear siempre la posibilidad de una psicoterapia individual que conecte con temores más hondos, de los cuales la fobia a la sangre, a las inyecciones u hospitales, no es más que una pequeña expresión.