Fobia a los ruidos

La fobia a los ruidos, también denominada ligirofobia, acustifobia o acusticofobia, consiste en una falta de tolerancia o miedo intenso e incontrolable a los ruidos fuertes inesperados o cotidianos, tales como de personas hablando con tono elevado, obras de la calle, alarmas, voces o ruidos de los vecinos, coches, ruidos de algún aparato de la casa, etc. La fonofobia se expresa en el temor a que se produzcan ruidos molestos o fuertes, lo que hace que la persona viva en un constante estado de alerta.

En general, suele producir estados intensos de ansiedad e irritabilidad, dando lugar a problemas cotidianos de convivencia, como el aislamiento o ponerse tapones o auriculares.

Fobia a los ruidos fuertes

¿Cuál es la causa de la fobia a los ruidos fuertes?

La ligirofobia, así como las variantes de esta fobia, comienzan muy temprano, en la infancia tardía. La hipersensibilidad, molestia o miedo a los ruidos suelen tener su origen en experiencias negativas, traumáticas a veces, o ser el resultado y expresión de una angustia más profunda que acaba expresándose como fobia.

Lo llamativo de estos casos es que los ruidos se perciben como una especie de ataque o provocación lo que da lugar a sentimientos de ira y resentimiento.

¿Cuáles son los síntomas de la ligirofobia o fobia a los ruidos?

Normalmente las personas que padecen esta fobia se sienten molestos, irritables y furiosos por sonidos comunes. Se puede a llegar a desarrollar ansiedad intensa, conductas de evitación o de aislamiento social, dando lugar a auténticos problemas de convivencia, al desarrollo de conductas poco habituales, como ponerse tapones o auriculares en casa.

Hay que indicar que este problema es diferente a los acúfenos, o ruidos internos que se perciben dentro del propio oído. La fobia a los ruidos es una hipersensibilidad o temor a los ruidos externos.

¿Cuáles son las consecuencias de la fobia a los ruidos fuertes?

Una persona que desarrolla ligirofobia puede llegar a aislarse, evitando lugares con riesgo de ruidos o sonidos que les afecten, con lo que acaban utilizando todo tipo de estrategias, como usar tapones para oídos o ponerse auriculares con música.

Sin embargo, y desde nuestra experiencia como psicólogos online en Madrid, la peor parte se la llevan quienes conviven con estas personas, a las que se condiciona toda su vida diaria.

TIPOS DE FOBIA A LOS RUIDOS

Misofonía, es una molestia selectiva a determinados ruidos habitualmente de personas conocidas, tales como sorber, toser, comer, masticar o respirar. Puede aparecer en combinación con la hiperacusia o hipersensibilidad general a los ruidos.

Acusticofobia, es un miedo intenso a determinados ruidos tales como gritos, truenos, silbidos, voces altas, ruido por movimientos bruscos de objetos, truenos, etc. Existe habitualmente un estado de alerta o ansiedad flotante ante la posibilidad de que se produzca un ruido de este tipo.

Hiperacusia, consiste en una hipersensibilidad general a prácticamente todos los ruidos cotidianos, lo que hace difícil o imposible a estos pacientes llevar una vida normal. El ruido de un simple roce de sábanas puede producir sufrimiento.

Tratamiento psicológico de la fobia a los ruidos

El tratamiento psicológico de la fobia a los ruidos fuertes se basa en técnicas de ayuda y complementarias, tales como las visualizaciones, el EMDR, el Brainspotting, las Técnicas de Integración Cerebral o el EFT.

Habitualmente nuestra experiencia como psicólogos online nos indica que en el tratamiento de la fobia a los ruidos, suele ser conveniente una psicoterapia individual  en la medida en que, en muchos casos, la fonofobia suele ser la ‘punta de un iceberg’ de otros problemas más profundos de los que el paciente no siempre es consciente.

ligirofobia o fobia a los sonidos fuertes