Miedo a las tormentas

El miedo a las tormentas, se basa en un miedo extremo a los ruidos, truenos o rayos de las tormentas. Es habitual en niños y normalmente desaparece con la edad. En algunos casos, persiste en adultos llegando a producir ansiedad y ataques de pánico que impiden una vida normal.

La persona que la padece siente temor y ansiedad al menor signo de truenos o tormenta. Suele ser frecuente ver a estos pacientes consultar constantemente las predicciones meteorológicas, con un importante temor anticipatorio. Suelen igualmente evitar los lugares con una climatología lluviosa condicionando la vida, vacaciones y viajes de las personas que los rodean.

Fobia a las tormentas - Brontofobia

¿Cuál es la causa de la brontofobia?

La brontofobia es el miedo o fobia a los truenos y tormentas. Este tipo de fobias suelen desarrollarse a raíz de una experiencia traumática personal que haya implicado ruidos de truenos o rayos. Igualmente puede ser aprendida en familias en donde se comparte este temor, o ser el resultado de un problema emocional más profundo concurrente con otras fobias.

¿Cuáles son los síntomas de la fobia a las tormentas?

Normalmente las personas que padecen miedo a los truenos y tormentas esta fobia muestran:

  • Ansiedad extrema, palpitaciones, presión en el pecho.
  • Ansiedad anticipatoria.
  • Pueden llegar a producirse ataques de pánico.
  • Temor a perder el control, desmayarse, dolores físicos.
  • Sensación de peligro o muerte inminente.
  • Aislarse en casa, no salir.
  • Posponer viajes, salidas, cerrar ventanas y persianas o irse al interior de la casa buscando protección.
EL PODER DE LOS PADRES EN LAS FOBIAS

La brontofobia, como en otras fobias, tiene un peso muy importante el papel de los padres en su origen. Muchos padres sienten que lo que a ellos les asusta también el peligroso para sus hijos, con lo cual, este tipo de temor, como otros, puede ser ‘contagiado’ por las figuras parentales o importantes durante la infancia. El niño, por observación, aprende que lo que asusta a papá o a mamá es malo y, por lo tanto, hay que evitarlo. Y ahí tenemos servida una fobia en toda regla.

¿Qué consecuencias tiene el miedo a los truenos y tormentas?

La fobia a los rayos y tormentas impide una vida normal, limita las salidas, viajes, la relación con otras personas, propiciando un aislamiento social progresivo. Esta fobia puede convivir o convertirse también en agorafobia, en la medida en que el alejamiento de un lugar seguro como la casa, supone el riesgo de una tormenta no prevista sin posibilidad de protección.

Las personas que padecen brontofobia viven pendientes de las predicciones meteorológicas. Todos sus planes vitales que supongan estar en el exterior están condicionados al tiempo. Incluso en casa, se recluyen en una habitación y, en ocasiones, pueden ponerse tapones en los oídos o auriculares con música.

Estos pacientes, aunque saben lo absurdo de su temor, no lo pueden controlar y se sienten incomprendidas por su entorno.

Tratamiento psicológico de la brontofobia

En general, toda fobia puede ser aprendida de otros, ser fruto de una experiencia personal desagradable o suponer la expresión de temores ocultos o inconscientes, frecuentemente antiguos o infantiles. Según sea el caso, el tratamiento del miedo a los rayos y tormentas difiere notablemente. Cuando es el resultado aislado de una mala experiencia concreta (ej. un susto por haber contemplado la caída de un rayo muy cerca) el tratamiento psicológico desde nuestra experiencia como psicólogos online y psicólogos en Madrid responde bien a técnicas como el EMDR, las visualizaciones, el brainspotting o el EFT.

Sin embargo, si la fobia a los truenos responde a temores antiguos y ocultos y es, al mismo tiempo, una extensión de otras fobias, se requiere el tratamiento con una psicoterapia individual.

Miedo a los truenos y rayos