Apatía y desmotivación

La apatía es la falta de emoción, motivación o entusiasmo. Es un estado de indiferencia en el que no se responde emocionalmente a los diversos aspectos y momentos de la vida cotidiana, o ante muchos estímulos externos. Puede ser un estado pasajero si se basa en el estrés cotidiano o en situaciones traumáticas vividas, tales como un accidente, una violación, o un despido, por ejemplo. Sin embargo, a veces, si este estado se mantiene durante mucho y no se trata, puede perpetuarse innecesariamente en el tiempo dando lugar a problemas sociales, familiares o laborales.

La apatía afecta en todos los niveles, con una importante desmotivación y disminución de las conductas con un propósito o fin, pudiendo ser un síntoma de una depresión o de una distimia depresiva, según su intensidad.

¿Cuales son las posibles causas de la apatía y la desmotivación?

Las principales causas de la apatía y de la desmotivación son:

¿Cuáles son los síntomas de la apatía y la desmotivación?

Entre otras, encontramos las siguientes manifestaciones de la apatía y la desmotivación:

  • Pérdida de la motivación en general.
  • Menor actividad y productividad.
  • Reducción de la capacidad de esfuerzo.
  • Disminución del tiempo dedicado a actividades de interés.
  • Pérdida de iniciativa o perseverancia.
  • Reducción de actividades sociales y de ocio.
  • Pérdida de interés general en todo.
  • Escasa atracción por lo nuevo, por las nuevas experiencias.
  • Abandono del cuidado personal y de la salud.
  • Falta de respuesta emocional tanto de acontecimientos positivos como negativos.

VIVIR SIN INTERÉS POR NADA

Puede resultar desesperante tratar con alguien a quien cuesta motivarle a hacer algo, ilusionarle por las cosas, o que tiende a no salir o tener iniciativas sociales, entre otras cosas. Y es que la apatía y la desmotivación suelen ser la punta del iceberg de un proceso interior en donde existe miedo, cansancio psicológico fruto de una lucha interna, decepción con uno mismo o abandono. Es muy frecuente que estemos en estos casos ante una depresión.

Luis, uno de nuestros pacientes, acudió a nuestra consulta presionado por su mujer, dado que cada vez le apetecía salir menos de casa los fines de semana, había abandonado muchas de sus aficiones, jugaba menos con sus hijos, y se levantaba más tarde de lo habitual en los días festivos. Pasaba el día sentado viendo la televisión y le costaba tomar iniciativas. Recientemente había cambiado de trabajo, con mucho mejor salario pero de exigencias muy elevadas. Estaba asustado, pensaba que no iba a llegar a las expectativas que se tenían de él. Su autoestima siempre había sido muy baja. Comenzó a padecer ansiedad así como problemas para conciliar el sueño o descansar durante la noche. Estaba asustado y sus síntomas no eran más que un estado de parálisis por miedo, por un sentimiento de incapacidad fruto de la poca confianza que tenía en él mismo.

¿Cuál es el tratamiento psicológico de la apatía o desmotivación?

Desde nuestra experiencia como psicólogos, el tratamiento de la apatía o desmotivación, cuando no está causada por problemas hormonales, consumo de drogas, medicamentos o falta de sueño, tiene buena respuesta con una psicoterapia breve junto a una psicoterapia de grupo. Puede ocurrir que estemos ante una depresión, en donde la apatía es uno de los síntomas relevantes. En estos casos el tratamiento psicológico sería más complejo, debiendo valorarse la necesidad de un tratamiento médico coadyudante junto a una psicoterapia individual.

Conviene además la estimulación y programación de actividades sociales así como evitar la inactividad o el aislamiento. Cuando nos encontramos con el estrés como causa posible, un buen tratamiento basado en técnicas de ayuda a la psicoterapia como la Autohipnosis, Brainspotting  o el EFT, suele resultar eficaz.