Depresión postparto

La depresión postparto o depresión postnatal afecta habitualmente a las mujeres, y menos frecuentemente a los hombres, después del nacimiento de un hijo.

Se expresa en sentimientos de tristeza y tendencia al llanto, aunque también puede mostrar los síntomas clásicos de la depresión. Otro tipo de depresión relacionada es la baby-blue, mucho más leve que la depresión postparto, siendo ambas muy tratables. Los estudios muestran un rango de entre un 5% y 25% de incidencia de la depresión postparto en la población.

¿Cuales son las posibles causas de la depresión postparto?

La depresión postparto aparece entre dos a cuatro días después del parto, desapareciendo espontáneamente en unas dos semanas. Como causas se mencionan alteraciones hormonales así como el cambio de vida que supone un hijo. No afecta a todo el mundo, existiendo factores de riesgo como un historial previo de depresión o ansiedad, falta de apoyo social, dificultades con la pareja, baja autoestima, problemas externos objetivos, o el estrés producido por un bebé difícil. También influye un embarazo no deseado o planeado, o dificultades económicas.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión postparto?

La depresión postparto se inicia en las primeras doce semanas tras el parto, con síntomas de:

  • Tristeza, sentimientos de desesperanza y de minusvalía.
  • Insomnio y pérdida de apetito.
  • Lentitud de movimientos.
  • Pensamientos recurrentes de muerte.
  • Síntomas físicos como molestias digestivas, dolor de cabeza, fatiga o ansiedad.

En el caso de la baby-blues los síntomas son muy leves, tales como la falta de concentración, la ansiedad y tristeza e inestabilidad emocional con tendencia al llanto frecuente.

CUANDO LA LLEGADA DE UN BEBÉ ES CAUSA DE TRISTEZA

Un bebé se supone que siempre debería ser una alegría, pero no siempre es así. La depresión postparto viene a confirmar que, además de los factores de cambio y desequilibrio hormonal, tras un nacimiento inevitablemente se produce una transformación vital importante que no siempre conlleva felicidad.

Cambios en el estilo de vida, miedos, renuncia a objetivos, planes vitales e independencia personal, problemas con la pareja, un embarazo no deseado, dificultades económicas, etc., convierten a veces la llegada de un hijo en un momento de tensión y conflicto personal. El problema es que además es difícil expresar abiertamente estos sentimientos, no suelen ser entendidos o acogidos con comprensión.

Sofía, una de nuestras pacientes, recuerda que el día en que nació su primer hijo estaba deprimida a pesar de que todo el mundo le indicaba que debía ser el momento más feliz de su vida. Nadie entendía su estado de ánimo, se interpretó como un problema hormonal habitual postparto y le fue prescrita una medicación antidepresiva. Sin embargo, ella sabía que ese bebé era el fruto de la insistencia de su pareja por ser papá. No sentía ganas de ser madre, tenía muchas ilusiones y planes en la vida que no incluían de momento la maternidad. En el momento del parto sintió que se le iba la vida, que perdía la oportunidad de ser feliz, de hacer todo aquello que había soñado. 

¿Cuál es el tratamiento de la depresión postparto?

La depresión postparto suele remitir sola. No obstante, nuestra experiencia como psicólogos en estos casos nos ha mostrado la eficacia de una psicoterapia breve con el apoyo de técnicas como el EFT, EMDR, el Focusing o el Brainspoting. Más allá de los problemas médicos y hormonales, el objetivo de la terapia se basa en el tratamiento de los miedos, ansiedad o conflictos internos que, inevitablemente, conlleva frecuentemente la llegada de un bebé.

Como tratamiento médico coadyudante, la depresión postparto también responde bien con antidepresivos durante un limitado periodo de tiempo.