Distimia depresiva

La distimia depresiva es un trastorno crónico caracterizado por una permanente baja autoestima y un estado de ánimo melancólico, triste y apesadumbrado, sin llegar a ser una depresión. También se habla de ‘personalidad depresiva’, dado que su duración en el tiempo acaba haciendo pensar que forma parte del propio carácter.

Puede afectar a un 3-5 % de la población. Su inicio suele ser temprano, con una mayor incidencia en mujeres, mostrándose sola o asociada a otros trastornos, sobre todo depresiones graves y pérdida del apetito sexual.

¿Cuales son las causas y consecuencias de la distimia depresiva?

La distimia depresiva es un estado casi depresivo activado por situaciones de estrés continuado. Se encuentra frecuentemente en personas muy autoexigentes y sometidas a tensiones constantes para las que cualquier situación se convierte en un problema o fuente de estrés.

La distimia depresiva da lugar a problemas en todo el entorno social y familiar, dado que el afectado tiende a mostrarse agresivo o ‘amargado’, lo que da lugar a discusiones y enfrentamientos. Puede durar desde meses a toda una vida si no se toma conciencia y se trata.

¿Cuáles son los síntomas de la distimia depresiva depresiva?

Los principales síntomas de la distimia depresiva son:

CUANDO LA TRISTEZA SE HACE COTIDIANA

Seguramente, en algún momento, hemos conocido a alguien en un permanente estado de tristeza en donde la autoestima, la sensación de valía y la capacidad personal están en entredicho. Es el pesimista, que todo lo ve difícil, o piensa que no va a conseguir nada.

También se manifiesta en periodos de un estrés y presión permanente, lo que da lugar a un estado de ánimo ‘sin vida’, triste o cansado. No hay ningún síntoma llamativo e incapacitante para buscar tratamiento. Se vive, se sigue viviendo y trabajando, pero sin fuerza, ánimo o alegría.

Normalmente la distimia depresiva, dado lo sutil que es, acaba pasando desapercibida en la medida en que no impide una vida normal. Pero es una vida sin entusiasmo, y suele derivarse de situaciones o crisis no resueltas que se perpetúan en el tiempo. Por eso no suele ser un motivo de consulta habitual, la falta de alegría se hace al final tan cotidiana que se acaba considerando normal y propia del carácter. 

¿Cuál es el tratamiento psicológico de la distimia depresiva?

Habitualmente la distimia depresiva responde bien, desde nuestra experiencia de psicólogos, a la psicoterapia breve o a la psicoterapia de larga duración, según el caso. Hay que detectar las fuentes de estrés, los acontecimientos pasados o situaciones no resueltas en las que probablemente se basa el estado actual.

Como técnicas adicionales a la psicoterapia pueden utilizarse el psicodrama, la reestructuración cognitiva, el EMDR, el Brainspotting, las Técnicas de Integración Cerebral o el EFT.  Adicionalmente, en casos de resistencia y gravedad, es útil un asesoramiento médico con el acompañamiento de medicación antidepresiva de forma siempre temporal.