Maternidad y paternidad

La maternidad y paternidad, conlleva ilusiones, temores, alegrías, y también problemas. La llegada de un bebé puede o no haber sido esperada y deseada y, por lo tanto, ser motivo tanto de unión como de desunión en la pareja. Así encontramos ansiedades, temores, enfrentamientos, dudas y una inevitable mayor presencia de la familia lo que, en ocasiones, es una fuente de enfrentamientos.

Igualmente, no poder tener un bebé, tenerlo por adopción o mediante medios asistidos de reproducción, da lugar a dinámicas en la relación de la pareja que pueden ir desde la unión y estabilización, al distanciamiento y frialdad.

¿Cuáles son los tipos de problemas más habituales en la maternidad y paternidad?

Los problemas más habituales que hemos encontrado en nuestra consulta como psicológos, en el ámbito de la paternidad y maternidad, son:

¿Cuáles son las consecuencias de los problemas con la maternidad y paternidad?

Las consecuencias problemáticas más habituales en la maternidad y paternidad se relacionan con la depresión, temores, ansiedad y enfrentamientos. Un hijo puede unir, pero también desestabilizar una pareja con una buena relación; por ello nunca es una solución como medio de unión. Pero igualmente la falta de hijos puede ser fuente de problemas, principalmente si ese era el objetivo de la relación.

La pareja deja de tener la intimidad y libertad habituales, los nuevos roles de padre o madre pueden anteponerse a los de la propia pareja, y también aparece la familia extensa, como los abuelos y tios, con todas las ventajas y problemas que pueden conllevar. Surgen nuevos objetivos, cambian las perspectivas personales de vida así como las diferencias sobre el deseo de ser padres.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de los problemas con la maternidad y paternidad?

Las causas de los problemas más habituales con la paternidad y maternidad suelen relacionarse con:

  • La lógica falta de experiencia con el primer bebé.
  • Los comentarios, consejos o interferencias de la familia, los abuelos o de otras personas.
  • El conflicto de roles, ser pareja y ser padres.
  • Pérdida de la independencia personal y de la pareja.
  • Celos del padre hacia el bebé.
  • No querer tener un hijo o desearlo por encima de todo.
  • Partos difíciles o miedo al parto.
  • Sentirse sobrepasado por la responsabilidad.
  • Ansiedad y depresión.
CUANDO TENER UN HIJO ES EL EJE DE LA RELACIÓN

Susana y Juan acuden a nuestra consulta con serios problemas de pareja. Desean por encima de todo tener un hijo que no llega. Han intentado de todo y se niegan a una adopción dado que quieren un hijo biologico. No saben que hacer en su relación, todas sus conversaciones tienen que ver con su deseo, planes y esperanza de ser padres. En el momento de la consulta comienzan a tener enfrentamientos y reproches. En principio no existen razones médicas objetivas de infertilidad, lo que les lleva a ilógicas discusiones y reproches.

Estos casos son frecuentes. Si la única razón de la relación es la descendencia, la pareja siempre será vulnerable e inestable. Ambos apenas se conocían como personas, ni siquiera se habían preocupado de planear una vida con objetivos propios, de divertirse, de hacer cosas juntos más allá de planear su paternidad.

Tratamiento psicológico de los problemas con la maternidad y paternidad

El tratamiento psicológico de los problemas con la maternidad y paternidad se basa siempre en una psicoterapia de pareja, a veces, de familia y en algunas ocasiones individual, en la medida en que la problemática se encuentre extendida más allá del núcleo de la propia pareja.

Adicionalmente, es útil dentro de la propia terapia de pareja la utilización de técnicas como el Focusing, EFT o psicodrama que permitan un análisis de la situación, resolver problemas emocionales así como ver la situación desde otras perspectivas distintas a la propia.