Conflicto entre ser padres y ser pareja

Frecuentemente, tras el nacimiento de un hijo, la pareja puede entrar en un periodo de conflictos que antes no existían y que ponen en peligro su estabilidad.

Relegar el rol de pareja frente al de madre o padre suele ser causa de conflictos y rupturas. Si bien cualquier pareja ve afectada su vida habitual con la llegada de un bebé, éste  puede llegar a ser percibido por alguno de los cónyuges como más importante y por encima de la propia relación. Si esto ocurre, la pareja puede entrar en crisis y posibilidad de una ruptura y separación.

¿Cuáles son las consecuencias del conflicto entre ser padres y ser pareja?

Las principales consecuencias del conflicto entre ser padres y ser pareja son las discusiones y, a veces, las rupturas. En efecto, la llegada de un bebé es muy importante y afecta a la vida cotidiana habitual de una pareja, pero nunca puede llegar a convertirse en más importante que la propia relación para ninguno de los dos. Si el bebé se convierte en lo primero, por encima de todo, dejando permanentemente en un segundo lugar la relación, son inevitables los problemas y los sentimientos de abandono. Un bebé necesita de la estabilidad de sus padres y la mejor garantía es que estos estén unidos.

¿Cuáles son los problemas más habituales del conflicto entre ser padres y ser pareja?

No debería haber conflicto entre ser padres y ser pareja, y cuando este se produce los problemas más frecuentes suelen relacionarse con:

  • Sentir que el hijo es lo más importante, por encima de la relación.
  • Abandono de la cercanía e intimidad en la pareja.
  • Sentimientos de ‘propiedad’ respecto del hijo o hija, con comentarios habituales como ‘mi hijo o mis hijos’ delante de su pareja.
  • Vivir solo para el bebé, aún cuando existen posibilidades de seguir haciendo cosas juntos.
  • No saber separarse del bebé ni un solo instante.
  • Sentimientos de abandono por parte de uno de los miembros de la pareja, frecuentemente del padre.

CUANDO LOS HIJOS ACABAN SIENDO MAS IMPORTANTES QUE LA RELACIÓN

Es muy frecuente que la llegada de un hijo cambie radicalmente la vida cotidiana y afectiva de la pareja, por lo menos al principio. Sin embargo en nuestra consulta tenemos frecuentes casos de crisis y problemas de pareja, algunas con rupturas inevitables, debido al sentimiento de posesión de uno de los cónyuges respecto del hijo. Aunque se sabe que el hijo es de ambos, emocionalmente en algunos casos se siente como propio y pasa a ser más importante que la propia relación. Situaciones como anteponer siempre sus necesidades a las del cónyuge, no dejar que este intervenga en sus cuidados o educación, no saber separarse de él llevándolo a todas partes,  dormir siempre con él con la consiguiente ruptura de la intimidad, entre otras, son circunstancias que acaban arruinando la estabilidad de una relación.

Marisa y Alberto, acudieron a nuestra consulta por sus discusiones frecuentes de pareja. En las primeras entrevistas se apreció claramente que el problema principal se encontraba en los sentimientos constantes de abandono de Alberto después de dos años del nacimiento de su primer hijo. Marisa no ocultaba en ningún momento que su hijo (al que significativamente se refería siempre como ‘mi hijo’) era más importante que su marido, y que seguiría siéndolo. De hecho vino a consulta con el niño, conducta frecuente esta, la de no querer separarse nunca de él.

Nunca en una relación los hijos deben ser más importantes que la propia pareja. Su unión y satisfacción es el mejor apoyo afectivo y emocional que puede dárseles. Si este equilibrio se rompe de forma inevitable, es lógico e incluso lícito que surjan problemas y, en algunos casos, rupturas y separaciones.

Tratamiento psicológico del conflicto entre ser padres y ser pareja

El tratamiento psicológico del conflicto entre ser padres y ser pareja puede ser tratado con psicoterapia de pareja o de psicoterapia individual, según el caso. La idea es reconducir la relación, dándole la importancia y el protagonismo que tiene en el contexto de la paternidad y tratando, si procede, los miedos y ansiedades asociadas al ser padre o madre que pueden generar la dependencia del bebé.

Pocas parejas, salvo por mutuo acuerdo, pueden sobrevivir a una relación en donde los hijos tienen más importancia y peso cotidiano que los padres. Así, la educación y los comentarios que tradicionalmente provienen del entorno familiar y social, en el sentido de que ‘los hijos son y deben ser siempre lo más importante’, son entre otras, causa de este problema en muchas parejas.