Miedo a no saber ser padres

El miedo a no saber ser padres se basa en múltiples temores no específicos, sin definir, pero no por ello menos intensos. Existe el deseo de ser un buen padre o madre, ser distinto a lo vivido personalmente u observado en otras parejas, saber dar una buena educación, casi podría decirse que en ser un padre o madre perfecto. E, inevitablemente, esta exigencia genera ansiedad y temores, generalmente injustificados.

También suele ser importante el temor a no saber querer al hijo o a que la relación de pareja se vea afectada por la paternidad o maternidad, algo que puede ocurrir si el hijo pasa a ser más importante que la propia relación.

¿Cuáles son las consecuencias del miedo a no saber ser padres?

Las principales consecuencias del temor a no saber ser padres se relacionan con la ansiedad, el miedo inespecífico ante lo desconocido de la paternidad, un deseo de que el bebé tenga a unos padres perfectos que estén por encima de lo vivido como hijos o de lo observado en otras parejas, de no saber dar o querer adecuadamente al niño o niña que llega, o a que la relación e independencia de la pareja sea vea afectada negativamente. Este temor suele acrecentarse con los consejos o advertencias de la familia o amigos, de sus experiencias más negativas o positivas.

¿Cuáles son los problemas más habituales del miedo a no saber ser padres?

Los problemas más habituales del miedo a no saber ser padres son:

  • Temor a no saber querer adecuadamente al hijo.
  • La pérdida de la independencia, del estilo de vida habitual.
  • Temor a no educar bien, de no atenderle lo suficiente.
  • El deseo de hacer las cosas de forma diferente a lo vivido personalmente.
  • El miedo a que la relación de pareja sea menos importante que la relación con el bebé.
  • Miedo a arrepentirse, o de sentirse agobiados por la responsabilidad.
  • El temor a no saber renunciar a las ilusiones o objetivos personales en favor del hijo que viene.

LOS TEMORES MAS FRECUENTES EN LA PATERNIDAD

Cuando la paternidad es una novedad, los temores son inevitables tanto en la madre como en el padre. Desde el temor a no tener un buen embarazo y parto, hasta situaciones como no saber cuidar del bebé, educarlo adecuadamente, poder mantenerlo económicamente, saber detectar sus problemas de salud, como va a afectar a la relación de la pareja y con la familia, la compatibilidad con el trabajo y la vida social, así como peligros externos o accidentes, entre otros. Todo parece un mundo, principalmente cuando se siente con temor, inseguridad y ansiedad la nueva responsabilidad.

Realmente los niños sólo necesitan seguridad afectiva, expresada mediante el cariño y la ternura, el cuidado permanente por su salud y sus necesidades, límites claros que les permitan modular progresivamente sus conductas y emociones, favorecer su autonomía y responsabilidad, así como una comunicación constante, es decir, saber prestarle atención en todo momento y decirle las cosas de forma siempre adaptada a su edad.

Ayuda psicológica del miedo a no saber ser padres

El miedo a ser padre o madre, cuando es importante e interfiere la vida cotidiana, desde nuestra experiencia como psicólogos, puede ser tratado eficazmente con unas breves sesiones de psicoterapia de pareja, o de psicoterapia individual, o de apoyo, según el caso. El cambio vital es tan relevante que no resulta extraña la necesidad de necesitar un apoyo psicológico en estos casos.

Como técnicas adicionales en estos casos, también son útiles el EFT, EMDR, la autohipnosis, visualizaciones o la relajación.