Miedo al parto, o tocofobia

El miedo al parto, o tocofobia, habitualmente consiste en el miedo al dolor y al sufrimiento. Es un miedo provocado en ocasiones por las historias que cuentan otras personas que han vivido partos difíciles. Además, en nuestra cultura tradicionalmente se ha descrito el parto como un momento traumático y peligroso.

A todo esto se añade el miedo a morir en el parto, a la propia integridad física, a los desgarros o a que el bebé nazca mal, lesionado o con malformaciones. A este temor se le ha llamado ‘tocofobia’.

¿Cuáles son las consecuencias del miedo al parto, o tocofobia?

Un excesivo temor al parto afecta al estado de ánimo y puede provocar depresión durante el embarazo. El miedo y la ansiedad son factores que pueden alterar su curso haciéndolo más largo, con mayor dolor. Este miedo tan intenso puede llevar a solicitar una cesárea, someterse a la esterilización, o el propio deseo de interrumpir el embarazo.

La tocofobia se asocia también a vómitos intensos durante la gestación y a un síndrome de estrés postraumático después del parto.

¿Cuáles son los tipos del miedo al parto, o tocofobia?

Existe una tocofobia, o miedo al parto, primaria y secundaria:

  • La tocofobia primaria es el miedo y temor profundo al parto anterior a un embarazo, y suele comenzar en la adolescencia desde la experiencia de la madre o de otras personas que lo describen como una experiencia muy dolorosa y difícil.
  • La tocofobia secundaria se relaciona más directamente con la propia experiencia previa de un parto traumático, una mala práctica obstétrica, o con una depresión postparto.
LA TOCOFOBIA, MIEDO AL PARTO PROPIO Y DE LOS DEMÁS

La tocofobia es un miedo desmesurado y patológico al embarazo y al parto. Puede iniciarse en la niñez y producirse al recibir explicaciones o ver cómo funciona el proceso de embarazo y parto. Los síntomas comprenden desde náuseas, ataques de pánico o ansiedad ante la idea del embarazo y parto propio o de otra mujer. Como muchas fobias, puede ser desarrollada por experiencias traumáticas previas o también deberse a causas familiares o psicológicas.

La tocofobia habitualmente implica sentimientos de temor o pánico ante la idea de embarazo o parto, incomodidad ante la presencia de mujeres embarazadas, negación a pasar por el parto a menos que se garantice cesárea o algún sedante, incremento de la ansiedad o depresión durante el embarazo, rechazo ante la idea de un bebé creciendo en el interior, miedo a perder el control del cuerpo y autoimagen durante el embarazo, desear tener hijos pero rechazar el embarazo y fobia a los hospitales o procedimientos sanitarios.

Tratamiento psicológico del miedo al parto, o tocofobia

El tratamiento psicológico del miedo al parto suele resolverse bien con técnicas como la relajación, las visualizaciones, la hipnosis clínica o la autohipnosis.

Adicionalmente, puede también considerarse también el uso del EMDR o el Brainspotting, aunque el asistir a terapias de grupo con mujeres embarazadas suele ser igualmente un buen recurso terapéutico. No obstante, si es una tocofobia muy arraigada y limitante es conveniente igualmente el tratamiento con una psicoterapia breve con el fin de determinar y resolver el problema desde sus orígenes.