Ser padres de hijos adoptados

Ser padres de un niño adoptado es una opción de paternidad, o bien por la propia imposiblidad de tener hijos biológicos o por elección personal. Si bien un niño adoptado puede presentar algunos problemas iniciales, como por ejemplo, traumas previos de abandono o agresiones, la adaptación vendrá también determinada por su edad, siendo más fácil cuanto más pequeño sea. No obstante, no hay que olvidar que estos niños tienen unos padres biológicos, algo que nunca deberá de ocultárseles utilizando siempre una explicación adaptada a su edad, pero cierta en todo momento.

 ¿Cuáles son las consecuencias de ser padres de niños adoptados?

Las consecuencias más habituales de ser padre de un niño adoptado es la adaptación, tanto del niño como de los padres. En los niños muy pequeños se observa una adaptación más rápida por ambas partes, aunque a veces hay que afrontar los temores y malas experiencias previas del niño.

Otro de los problemas es ocultar la realidad, sentir verguenza ante el entorno, no saber como explicar al niño su origen, o el miedo a que el niño acabe buscando a sus verdaderos padres.

¿Cuáles son los problemas más habituales de los niños adoptados?

Los problemas más habituales que suelen mostrar los niños adoptados son:

  • La adaptación a su nueva familia.
  • El miedo al abandono, sobretodo si viene con malas experiencias previas.
  • Oponerse a todo, problemas en seguir las normas, que no es más que una forma de probar el cariño.
  • Comportamiento muy infantil, como deseo de ser protegido.
  • Adaptación a la escuela y rendimiento escolar.

EL MIEDO A SER PADRE ADOPTIVO

En general, los padres adoptivos suelen muy ser reacios a decirle a sus hijos que son adoptados por temor a perder su cariño o que intenten buscar a su familia biológica y abandonarles. Sin embargo es un derecho del niño saber de dónde viene y quiénes han sido sus padres biológicos.

Algunos esperan a que el hijo sea mayor de edad, otros directamente callan, e incluso están los que solo lo hablan si el niño se da cuenta o lo intuye. Actualmente en las leyes referidas de la adopción se indica que el niño adoptado tiene derecho a conocer sus orígenes biológicos en cuanto cumple la mayoría de edad.

Otro temor habitual es no saber granjearse el cariño del niño y que este les abandone, o no saber adaptarse a un niño al que le resulta difícil la adaptación.  En general, la adopción no puede constituirse para asumir una carencia de los padres, como no poder tener hijos o haber sufrido la pérdida de un niño. Tampoco puede establecerse por una pretensión egoísta de los padres, como aliviar un sentimiento de soledad para sentirse acompañados. Ni siquiera se debe adoptar simple y llanamente por solidaridad con los niños menos favorecidos. En la base debe existir el deseo más profundo y sincero de ser padres.

Tratamiento psicológico de los padres con niños adoptados

El tratamiento psicológico de los padres con niños adoptados suele basarse en una sesiones de psicoterapia breve o de pareja, siendo recomendable la asistencia a sesiones informativas que ayuden en la comprensión y educación de estos niños. Es muy probable también que sea el niño quien necesite de ayuda, principalmente si llega con abundancia de temores por experiencias traumáticas previas de agresión, abuso o abandono.

Son muchas las preguntas y dudas que tienen los padres con un niño adoptado, como por ejemplo, como tratarle, como explicarle su origen, el miedo al abandono del niño cuando sea mayor, la vergüenza y el ocultamiento frente al entorno, familiar, social o escolar. Por ello, la clave de la adaptación del niño es también la adaptación sin miedo de los propios padres adoptivos.