Obsesiones

Las obsesiones cubren un amplio rango de trastornos en donde subsisten ideas intrusivas, las repeticiones, compulsiones o necesidad de repetir algo que nunca se está seguro de haber hecho bien, las preocupaciones insistentes por enfermedades o aspecto físico, o un perfeccionismo que conlleva una gran esclavitud para el afectado y para quienes le rodean.

La principal característica de las obsesiones es el enorme sufrimiento que producen, hacen sentir a quien las padece esclavo e indefenso, además de ser incapaz de controlarlas, condicionando enormemente su vida cotidiana y la de los demás. En general, las obsesiones son un mecanismo de defensa inconsciente que intenta controlar emociones o sentimientos no aceptados por el afectado y que suponen un gran sufrimiento.

¿Qué consecuencias tienen las obsesiones?

Las obsesiones tienen un amplio rango de limitaciones en la vida personal, social, afectiva y laboral. La característica esencial de las obsesiones es el sufrimiento del propio afectado que no es capaz de liberarse de las ideas, rituales o pensamientos que le invaden y que parecen incrementarse con cualquier intento de control.

Las obsesiones pueden llevar a no poder salir a la calle, tocar objetos, visitar médicos constantemente, verse exclavo de tareas repetitivas sin sentido aparente. En el fondo existe el temor de que algo terrible puede suceder, con la consiguiente ansiedad y angustia permanentes.

¿Qué tipos de obsesiones existen?

Los principales tipos de obsesiones que existen son:

  • Las ideas obsesivas intrusivas y repetitivas, enormemente dolorosas.
  • El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) que conlleva actos repetitivos, rituales y compulsiones sin sentido.
  • La Hipocondría, una obsesión centrada en la salud y miedo a la enfermedad.
  • El Trastorno Dismófico Corporal, o Dismorfofobia, en donde la obsesión se focaliza en el aspecto corporal.
  • El Perfeccionismo, o necesidad y autoexigencia de una perfección a veces sin límites que conlleva una gran carga de sufrimiento.
¿Cuáles son los síntomas de las obsesiones?

Los principales síntomas de las obsesiones son:

LAS OBSESIONES, UN CRUEL MECANISMO DE DEFENSA

En general todo comportamiento obsesivo no es más que un mecanismo de defensa que pretende defender al afectado de emociones, sentimientos o recuerdos enormemente dolorosos, manteniendo la atención desviada en rituales, pensamientos, preocupaciones o conductas rígidas frecuentemente ajenas al contenido original que lo motiva.

Como todo mecanismo de defensa, es un proceso automático e inconsciente, instalado en su momento como forma de defensa frente a la angustia. El problema de las obsesiones es que se trata de un mecanismo que en vez de proteger conlleva al final una gran carga de sufrimiento; es un auténtico guerrero que busca la protección hasta límites tan extremos que limitan la vida cotidiana de cualquiera. Es como si para no pasar frío, automáticamente nuestro cuerpo nos colocase un traje de buzo, que en efecto, protege, pero no permite la movilidad.

Por lo tanto, todas las manifestaciones y síntomas de las obsesiones no son más que el resultado de mecanismos de defensa rígidos que intentan mantener inconscientes emociones o sentimientos inaceptables surgidos en un momento dado de la vida.

Tratamiento psicológico de las obsesiones

El tratamiento psicológico de las obsesiones se basa habitualmente en una psicoterapia de larga duración. Complementariamente, son útiles las técnicas como el EMDR, las visualizaciones, el brainspotting o el EFT. Igualmente, desde nuestra experiencia de psicólogos, ayuda la psicoterapia de grupo en la medida en que permite la exteriorización de la situación personal.

En general, el tratamiento psicológico de las obsesiones debe desmontar este mecanismo de defensa sin utilidad y que no ofrece más que sufrimiento, permitiendo que poco a poco aflore el contenido que durante tanto tiempo se ha intentado controlar y evitar. En casos más graves, suele ser necesaria una ayuda y asistencia médica complementaria con medicación al principio y de forma simultánea a la psicoterapia.