Hipocondría

La hipocondría no es más que una idea obsesiva centrada en el temor a la enfermedad o a la muerte. Como en el resto de obsesiones, el afectado puede llegar a comprender el absurdo de su vigilancia constante, pero un temor incontrolable le domina y obliga a un autoanálisis minucioso y preocupado, en donde las pruebas médicas son constantes y muy frecuentes.

Existe una permanente preocupación e interpretación de cualquier signo o manifestación física como expresión de una enfermedad grave, pudiendose llegar a la obsesión de padecer varias enfermedades al mismo tiempo.

¿Qué consecuencias tiene la hipocondría?

La hipocondría tiene la capacidad, como otras obsesiones, de afectar la vida personal, social, familiar o laboral. El hipocondriaco vive para observarse, buscando constantemente signos, en él o en otros, que le confirmen una grave enfermedad y puede, debido a su ansiedad constante, acabar con síntomas psicosomáticos reales.

El hipocondriaco nunca queda satisfecho, por muchas pruebas médicas que le realicen, tiene la capacidad de ‘apropiarse’ de las enfermedades de otros y de ser extremadamente sensible a cualquier comentario. Parece buscar la enfermedad, y se siente incomprendido cuando intentan ayudarle negándole que esté enfermo.

¿Cuáles son los síntomas de la hipocondría?

Los principales síntomas de la hipocondría son:

EL TEMOR OBSESIVO A ESTAR ENFERMO

La hipocondría impide el normal disfrute de la vida. El temor a una enfermedad o a la muerte llevan a una constante autovigilancia, a realizarse pruebas médicas, a acudir a terapias a veces muy alternativas en busca de una solución que nunca les acaba de tranquilizar. Este tipo de pacientes acaban siendo una auténtica pesadilla para los médicos y un buen negocio para determinados centros de terapias y tratamientos innovadores.

Pilar vino a nuestra consulta consciente de su problema, que no podía controlar. Tenía un constante miedo a enfermar, se vigilaba a todas horas, acudía a centros en donde le practicaban ‘lavados intestinales’, buscaba terapias alternativas, le afectaban las enfermedades de otras personas, el temor al cáncer dominaba su vida y todo ello apenas le dejaba un instante de respiro y de disfrute. Cualquier sensación corporal nueva era una signo, una señal de enfermedad, con la consiguiente angustia para ella y para los que la rodeaban. Lo peor de todo, era que al final acababa teniendo síntomas psicosomáticos reales que confirmaban sus temores, en un bucle constante de miedo.

Tratamiento psicológico de la hipocondría

El tratamiento psicológico de la hipocondría se basa en psicoterapia de larga duración. Complementariamente, son útiles las técnicas como el EMDR, el EFT, el brainspotting o la hipnosis clínica. Igualmente, desde nuestra experiencia de psicólogos, es de gran ayuda la psicoterapia de grupo de forma simultánea a la psicoterapia individual.

Incluso, en los casos muy graves, puede ser necesario un apoyo y asesoramiento médico complementario con fármacos que ayuden en el control de la ansiedad mientras se mantiene la terapia psicológica correspondiente.