Ideas o pensamientos obsesivos

Los pensamientos o ideas obsesivas son pensamientos o imágenes cuya característica más importante es su persistencia e intrusividad. Se definen por lo absurdo, disparatado y al mismo tiempo doloroso de sus contenidos, generando en el afectado una importante ansiedad y angustia. Existen ideas obsesivas fóbicas, con miedos intensos e ilógicos focalizados en objetos, personas o situaciones, e ideas obsesivas puras, que son pensamientos reiterados e intrusivos que producen mucho sufrimiento, dolor y ansiedad.

¿Qué consecuencias tienen los pensamientos o ideas obsesivas?

Las ideas o pensamientos obsesivos limitan de forma considerable la vida cotidiana en la medida en que producen altas dosis de ansiedad, angustia, inseguridad y sentimientos de culpa. El afectado no suele atreverse a confiar a nadie lo que le ocurre, lo que le viene a la cabeza, dado lo absurdo, doloroso y a veces terrible de los contenidos de estos pensamientos. Este aislamiento refuerza la persistencia de las ideas obsesivas provocando inquietud y ansiedad que, a su vez, aumentan la fuerza y persistencia de las obsesiones. Cuanto más se intentan evitar las ideas obsesivas más fuertes son, llegando a producir auténticos estados de desesperación y, en ocasiones, aislamiento social.

¿Cuáles son los síntomas de los pensamientos obsesivos?

Los principales síntomas de las ideas o pensamientos obsesivos son:

EL PENSAMIENTO INTRUSIVO DE AGREDIR A UN SER MUY QUERIDO

Si algo tienen los pensamientos obsesivos es su capacidad de hacer sufrir, por su carácter intrusivo y repetitivo sobre el que no se tiene ningún control. Pero lo peor de todo es que estos pensamientos o ideas suelen focalizarse en los aspectos más apreciados de uno mismo o sobre las personas más queridas, como pueden ser la pareja, los padres o los hijos. Es decir, tocan en donde más duele. Suelen ser pensamientos o imagenes autodestructivas, con contenidos ilógicos y absurdos, pero con un elevado sufrimiento.

Entre otros hemos encontrado en nuestra consulta ideas obsesivas centradas en el temor a ser poseido por el diablo, de ser homosexual sin serlo, de violar a un padre o a un hijo o de matar o agredir a un ser muy querido. Como vemos, es comprensible lo doloroso que son, no se pueden controlar e invaden totalmente la vida del afectado atacando los aspectos esenciales de la vida de cada persona. Probablemente un tipo de pensamiento obsesivo de los más terribles es el temor a matar o agredir a un ser tan querido como una madre, un padre, una pareja o los propios hijos. Estos pensamientos suelen dispararse ante estímulos como, por ejemplo, la visión de un cuchillo, una frase leida en un libro, un comentario en las noticias, etc. A partir de ahí, se dispara todo el flujo de pensamientos e imágenes incontrolables produciendo un gran dolor y ansiedad con gran limitación en algunos casos de la vida cotidiana. Obviamente ninguno de estos pensamientos se hace realidad; al parecer su único fin es hacer sufrir atacando lo más importante de la vida de cada uno.

Tratamiento psicológico de las ideas o pensamientos obsesivos

El tratamiento psicológico de las ideas obsesivas se basa en una psicoterapia de larga duración, complementariamente con técnicas como el EMDR, el brainspotting, el método SHEC o el EFT. En casos muy graves, es necesario un asesoramiento y atención médica con medicación complementaria al tratamiento psicológico.

Desde nuestra experiencia como psicólogos no suele funcionar el autocontrol de los pensamientos e ideas obsesivas. Cuanto más se intenta hacerlo con más fuerza entran en el campo de la conciencia y más sufrimiento producen. Aunque es muy duro para el paciente, la mejor forma de afrontar estos pensamientos es abandonando todo intento de controlarlos, reduciendo la ansiedad y estrés que producen con técnicas como la relajación. En cualquier caso, el objetivo de la psicoterapia es siempre desmontar progresivamente el origen de este trastorno.