Trastorno Dismórfico Corporal

El Trastorno Dismórfico Corporal (TDC), o Dismorfofobia, es un pensamiento obsesivo centrado en algún defecto físico, ya sea real o imaginado, percibido en el propio cuerpo. El afectado puede quejarse de uno o varios defectos, lo que le convierte en el principal cliente de los tratamientos de centros de estética. El temor a los espejos, a los comentarios, con búsquedas y constantes preguntas a los demás sobre los defectos físicos, forma parte la vida diaria de este tipo de pacientes.

Aunque no siempre, el afectado puede en ocasiones darse cuenta de su obsesión, aunque no es capaz de controlarla. El inicio generalmente ocurre en la adolescencia o en la edad adulta temprana en donde comienzan la mayoría de las preocupaciones y críticas relacionadas con la imagen corporal.

¿Qué consecuencias tiene el Trastorno Dismórfico Corporal?

El Trastorno Dismorfico Corporal produce un malestar que deteriora la calidad de vida y el normal desempeño social o laboral. Se asocia a síntomas ansioso-depresivos, a trastornos de ansiedad, llegándose al aislamiento, autoexclusión y fobia social. Existe una elevada tasa de ideación suicida entre estas personas. Los afectados frecuentemente se revisan en espejos, se cubren con abrigos, bufandas, capuchas o gafas de sol. Se puede llegar al abandono del trabajo o de los estudios por no salir y ser visto por otras personas.

Estos pacientes piensan con frecuencia en que la solución de sus problemas pasa por una o varias cirugías estéticas, aunque nunca acaban contentos aunque las realicen. En algunos casos, tras muchos tratamientos quirúrgicos, se han llegado a producir auténticas deformidades físicas. El Trastorno Dismórfico Corporal lleva a pensar que la vida no tiene sentido si no se logra la perfección física que se desea, con lo que los pensamientos de suicidio pueden ser frecuentes.

¿Cuáles son los síntomas del Trastorno Dismórfico Corporal?

Los principales síntomas del Trastorno Dismórfico Corporal son:

  • Consideran constantemente que tienen imperfecciones físicas, o exageran las que tienen.
  • Quieren mejorar su aspecto físico que perciben problemático con todo tipo de tratamientos médicos o quirúrgicos.
  • Se miran constantemente al espejo o lo evitan.
  • Pueden mostrar acciones como camuflarse con ropa, gafas, capuchas, maquillaje o sombreros.
  • Aislamiento y autoexclusión social.
  • Depresión y trastornos de ansiedad.
  • Pensamientos suicidas.
  • Piden constantemente la opinión de otros.
  • Abandono de actividades laborales, académicas o sociales.
  • Reclusión en casa en donde solo pueden ver a determinadas personas muy cercanas.
¿Cuáles son las causas del Trastorno Dismórfico Corporal?

No se conoce específicamente qué provoca el Trastorno Dismórfico Corporal. Como otros trastornos puede resultar de una combinación de diversos factores, como experiencias negativas en la infancia o adolescencia en donde se ha cuestionado la valía personal y la propia imagen.

Su convivencia frecuente con la depresión y la baja autoestima lleva a pensar en un origen con ambientes carentes de atención, críticos o devaluadores.

¿Cuáles son los factores de riesgo del Trastorno Dismórfico Corporal?

Los principales factores de riesgo identificados del Trastorno Dismórfico Corporal son:

  • Experiencias negativas como bullying en el colegio.
  • Experiencias traumáticas tempranas.
  • Presión social o expectativas de belleza o perfección.
  • Rechazo o críticas en la infancia o adolescencia.
  • Tener otro trastorno psiquiátrico como ansiedad o depresión.
  • Tener familiares con el mismo trastorno.
  • Rasgos de personalidad, como una baja autoestima.
ANTONIO, Y SU RECLUSIÓN EN CASA

Antonio, paciente en nuestra consulta, desde su adolescencia comenzó a verse defectos en la cara. Recuerda que todo empezó un día en que vió su imagen reflejada en un cristal. Hasta entonces se había sentido guapo, para él la belleza y la perfección eran sumamente importantes. Sin embargo, a partir de ese día su nariz comenzó a ser imperfecta, su cara demasiado gruesa, y sus ojos sumamente feos. Esto le llevo a taparse constantemente con capucha, a dejar de salir a la calle y abandonar sus estudios y amigos por temor a las críticas. Se cubría con gafas de sol y siempre iba sumamente tapado, incluso en los días más calurosos de verano.

Su familia había retirado todos los espejos de la casa, le producía una gran ansiedad verse reflejado en cualquiera de ellos. Constantemente preguntaba a todo el mundo, quería que le confirmaran sus imperfecciones, se enfadaba cuando no obtenía las respuestas que esperaba y nadie le convencía de que no tenía ningún defecto físico, sino todo lo contrario. En algún momento llegó a convencer a sus padres para hacerse algunos tratamientos con cirugía estética, para él era la única solución de estar bien. Sin embargo, estos nunca fueron la solución, siguió viéndose defectos y buscando posibles nuevos tratamientos.

Tratamiento psicológico del Trastorno Dismórfico Corporal

Desde nuestra experiencia de psicólogos, el tratamiento del Trastorno Dismórfico Corporal incluye una combinación de un tratamiento y asesoramiento médico con una psicoterapia de larga duración y psicoterapia de grupo. Técnicas como la hipnosis clínica, el EMDR, el brainspotting o el EFT suelen ayudar dentro de la propia psicoterapia.

La Dismorfofobia, o Trastorno Dismórfico Corporal, es un trastorno sumamente resistente en donde el paciente llega a perder el sentido de la realidad en la búsqueda de una perfección física que nunca encuentra, y que nunca llegará a alcanzar. Es un pensamiento obsesivo que conlleva todo un comportamiento de evitación que afecta y cambia radicalmente la vida del afectado y de quienes le rodean.