Aislamiento social

El aislamiento social ocurre cuando una persona se aleja total o parcialmente, y de forma continuada, de entornos sociales, muchas veces de forma involuntaria. Esto da lugar a sentimientos de soledad.

En otras ocasiones el aislamiento puede producirse como elección personal, tal y como sucede con el Síndrome de Hikikomori: un aislamiento voluntario fruto de una actitud derivada de la decepción o falta de interés por el entorno social. También el abuso de las nuevas tecnologías lleva a formas extremas de aislamiento social, especialmente entre jóvenes.

¿Cómo se manifiesta el aislamiento social?

En general, el aislamiento social puede ser un síntoma importante de ansiedad y depresión. Se define como una retirada o evitación del contacto con otras personas o actividades sociales. Las manifestaciones más relevantes son:

  • Reducción de la actividad y participación social total o parcial.
  • Domir más y levantarse tarde.
  • Aumentar el uso del móvil en casa, Internet, videojuegos o redes sociales sin salir.
  • No salir, salir poco o quedarse los fines de semana en casa.
  • Rehuir actividades en donde tiene que interaccionar con otros.
  • Predominio de actividades en solitario.
¿Cuáles son las causas de los problemas de aislamiento social?

El aislamiento social puede deberse a vivencias traumáticas en la infancia, haber estado bajo una extrema sobreprotección, lo que impidió relaciones normales generando falta de seguridad y timidez, o a una educación excesivamente estricta con escaso afecto y reconocimiento personal.

También se observa ante algún tipo de condición médica que dificulta salir, produciendo una percepción de minusvalía personal que dificulta el contacto social. En otras ocasiones, el aislamiento es una elección personal, derivado de la decepción o rechazo del entorno familiar o escolar en el que vive, probablemente muy conflictivo.

EL AISLAMIENTO SOCIAL Y LAS NUEVAS TECNOLOGIAS

Un creciente fenómeno, derivado del abuso del móvil y nuevas tecnologías, es el aislamiento del contacto social directo. Con frecuencia observamos jóvenes que prefieren los contactos virtuales a los personales, aspecto con un desarrollo cada vez más creciente. Igualmente, la soledad e incapacidad de hacer amigos fomentan el uso de estas tecnologías en donde la dificultad de relacionarse prácticamente desaparece, pero cuyo peligro es evidente en la medida en que facilita la posibilidad del ciberacoso, especialmente entre adolescentes.

Este aislamiento social suele estar más arraigado entre personas introvertidas, tímidas, con una gran ansiedad social, sentimientos de soledad e inseguridad personal. Sin embargo, también lo encontramos en jóvenes o personas decepcionadas ante la vida, que viven en entornos conflictivos, familiares o escolares, y que deciden aislarse a un mundo más gratificante para ellos, sin el riesgo o los problemas de la relación personal directa.

Tratamiento psicológico del aislamiento social

En el tratamiento psicológico del aislamiento social es necesaria una psicoterapia individual y, frecuentemente y al mismo tiempo, una psicoterapia de grupo. Hay que encontrar y tratar en cada caso el origen de las dificultades sociales, o de la frustración que el entorno genera y lleva al aislamiento.

Desde nuestra experiencia como psicólogos también es útil la utlización de técnicas como el EMDR, el Brainspotting, el EFT o el psicodrama. La finalidad es detectar el origen de las dificultades así como la recuperación de la confianza personal en uno mismo y en el entorno.