Falta de asertividad social

La asertividad es una habilidad que facilita expresar sentimientos, actitudes, deseos y opiniones de forma directa y adecuada, sin un elevado coste emocional para uno mismo o para los demás.

Cuando falta la asertividad, junto a otras habilidades sociales, el afectado no sabe muy bien como comportarse en el contexto de las relaciones sociales, lo que le lleva frecuentemente al aislamiento, con miedo al rechazo, o a la timidez, manteniendo relaciones torpes o inadecuadas con los demás. Esto retroalimenta su temor empeorando su situación con el entorno.

¿Cuáles son las causas de los problemas de falta de asertividad y de habilidades sociales?

Las causas más habituales de la falta de asertividad y de habilidades sociales se relacionan con la falta de autoestima y una pobre imagen personal. En la base puede haber existido un entorno familiar o escolar muy exigente, con abundancia de castigos y poco apoyo en el desarrollo y aprendizaje normal.

También malas experiencias, con burlas o descalificaciones durante largos periodos, pueden influir en la ausencia de estas habilidades, dado que han dificultado su correcto aprendizaje.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de la falta de asertividad y de habilidades sociales?

Los síntomas más frecuentes de la falta de asertividad y de habilidades sociales son:

  • Miedo, angustia y ansiedad generalizada.
  • Temor a pedir algo o decir lo que se piensa, lo que lleva a no tomar iniciativas sociales.
  • Frustración, ira o agresividad.
  • Tartamudear.
  • No saber como mantener una conversación con los demás, así como incapacidad de hablar o comunicarse.
  • Rubor o miedo a ruborizarse.
  • Temor a decir una tontería o a que se burlen.
  • Temor al rechazo.
  • Mayores problemas de comunicación en grupo, frente a las relaciones con pocas personas.
  • Sentimientos de inferioridad constantes.
  • No saber decir ‘no’ cuando corresponde.
  • No saber pedir ayuda cuando se necesita.
  • Incapacidad para expresar los propios sentimientos, positivos y negativos.
  • Pedir constantemente perdón al hablar, sin razón alguna.
  • Enfados o explosiones de ira.
  • Dificultad para pedir lo que se quiere.
EL ENFADO CONSTANTE COMO FORMA DE COMUNICACIÓN

Enfadarse para pedir algo que se siente miedo de solicitar es tan malo como no pedirlo y callarse. El enfado como medio de comunicación denota un problema de habilidad social. La asertividad no es más que saber comunicarse, sabiendo pedir lo que se desea, evitando lo que no se quiere, expresando emociones y sentimientos, al tiempo que se saben escuchar y entender las demandas y opiniones de los demás.

Ahora bien, cuando es enfado es frecuente y se convierte en un medio de habitual de comunicación como forma de lograr lo que se desea, esto ya no es asertividad ni habilidad social. En este sentido, ya Aristóteles decía en su momento ‘Cualquiera puede enfadarse, eso es muy fácil. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y de la forma correcta, eso ciertamente, no resulta tan fácil’.

Tratamiento psicológico de la falta de asertividad y de habilidades sociales

El tratamiento psicológico de la falta de asertividad y de habilidades sociales se basa en psicoterapia individual,  psicoterapia de grupo o de familia, dependiendo de la edad y del caso. Desde nuestra experiencia como psicólogos también es útil la utlización de técnicas como el EMDR, el brainspotting, la hipnosis clínica, autohipnosis, EFT o el psicodrama.

La finalidad siempre es detectar el origen de las dificultades así como la recuperación de la autoconfianza personal y la autoestima, aprendiendo en los grupos de terapia las habilidades sociales necesarias.