Síndrome de Hikikomori

El síndrome de Hikikomori significa ‘apartarse, estar recluido’ de forma voluntaria. Es un término japonés para referirse al fenómeno social en que las personas escogen apartarse y abandonar la vida social, frecuentemente buscando grados extremos de aislamiento y de confinamiento.

Suele afectar más a hombres que a mujeres y en la base se encuentran varios factores, como la decepción por conflictos familiares, personales o sociales, fobia social o problemas de ansiedad social. También puede ser originado por una agorafobia, trastornos de evitación, timidez extrema o experiencias de bullying o rechazo social.

¿Cuáles son las consecuencias del síndrome de Hikikomori?

Las consecuencias del síndrome de Hikikomori o de esta falta de contacto social voluntaria y aislamiento prolongado, suele relacionarse con la pérdida de habilidades sociales, en donde el mundo de la televisión, el móvil, las redes sociales, el ordenador o los videojuegos se convierten en el marco de referencia casi exclusivo.

Si el hikikomori, después de unos años, regresa a la sociedad, suele tener que afrontar el haber perdido sus habilidades sociales y amigos, así como sus estudios, lo que empeora su reintegración.

¿Cuáles son los síntomas del síndrome de Hikikomori?

Los síntomas más habituales del síndrome de Hikikomori son:

  • Aislamiento social para evitar toda forma de presión exterior.
  • Encerrarse con llave en el dormitorio u otra habitación de la casa durante largos periodos de tiempo, a veces años.
  • No suelen tener amigos y habitualmente duermen a lo largo del día, y ven televisión o usan el ordenador durante la noche, siendo este su único medio de contacto social aunque, en casos avanzados, ni siquiera esto.
  • Abandono de hábitos saludables y de cuidado personal como el ejercicio o comida sana.
  • Tristeza, depresión, ansiedad e inseguridad frente a los demás, que a veces se burlan de ellos.
ALEJANDRO, Y SU RUPTURA CON EL MUNDO

Alejandro, uno de nuestros pacientes, tenía quince años cuando sus padres acudieron a nuestra consulta. Estaban enormemente preocupados con su hijo; poco a poco se había aislado de los escasos amigos que tenía, había abandonado el colegio, no quería hacer nada y no salía a la calle. En el momento de la entrevista Alejandro llevaba un año encerrado en su habitación. Lo único que hacía era navegar por Internet, interactuar a través de las redes sociales, o jugar con videojuegos. Dormía durante el día y se conectaba por las noches.

No permitía que nadie entrase en su habitación que se encontraba sucia y desordenada. Era muy agresivo con sus padres, le dejaban la comida en la puerta, siendo sus únicos vínculos sociales las redes sociales y los compañeros de videojuegos on-line. Un análisis de la situación revelaba que Alejandro siempre fue un chico sensible, había sufrido bullying en el colegio y el clima familiar era muy tenso en general, con frecuentes discusiones entre sus padres.

De alguna forma, Alejandro había decidido romper con el exterior, aislarse, y crear su propio mundo virtual a través de Internet. Se convirtió en un hikikomori sin saberlo.

Tratamiento psicológico del síndrome de Hikikomori

El tratamiento psicológico del síndrome de Hikikomori se basa en forzar la ruptura del aislamiento social favoreciendo alternativas sociales de interés al tiempo que se inicia el tratamiento de la ansiedad social, que suele encontrarse en la base de estos afectados. Habitualmente es necesaria la terapia de familia, dado que es un problema que afecta y puede provenir del contexto familiar.

Desde nuestra experiencia como psicólogos, consideramos igualmente necesaria una psicoterapia individual que puede ayudarse con el BrainspottingEMDR o el EFT siendo necesario en este contexto la recuperación de las habilidades sociales.