Adicción a las redes sociales

La adicción a las redes sociales se basa en el abuso y dependencia de estas plataformas de contacto e interactividad social. La persona adicta a las redes sociales necesita ver, ser vista, seguir a otros, comunicar lo que hace, lo que siente en cada instante, buscando constantemente la gratificación o aprobación de los demás. Es una forma de estar en el mundo sin la cual, para mucha gente, no se existe.

Una gran parte de los grupos y formas de contacto social existen, se conforman y viven a través de estas redes. La no presencia, o la ausencia de interactividad, en muchos casos, supone una exclusión, un quedarse fuera.

El abuso o adicción a las redes sociales sobreviene cuando se acaba dependiendo de esta forma de contacto como forma de vida. En el comunicar constantemente y responder con rapidez, reside para estas personas algo tan básico como existir o desaparecer socialmente.

¿Cuáles son las consecuencias del abuso o adicción a las redes sociales?

Las personas que abusan o son adictas a las redes sociales viven para estar conectadas a través de la red, dependen de ella. De tal forma que no pueden estar con el móvil apagado o fuera de cobertura, lo que supone perder comentarios o mensajes, que para ellas es fundamental. Estos casos suelen asociarse a la Nomofobia o al FOMO, es decir, un terror auténtico a quedarse sin móvil o sin conexión en un momento dado.

Esta dependencia produce obviamente graves interferencias en la vida personal, social, laboral, académica y familiar, asociándose a problemas con el sueño, abandono de muchos hábitos saludables, ansiedad y estrés, depresión, así como problemas de autoestima. En algunos casos, puede convivir también con otras adicciones como el alcohol o drogas.

¿Cuáles son las manifestaciones del abuso o adicción a las redes sociales?

Aunque el abuso o adicción a las redes sociales es más frecuente entre jóvenes y adolescentes, recientes investigaciones realizadas por nosotros muestran que estos casos también aparecen, y cada vez más, entre la población adulta. Básicamente, las principales manifestaciones son:

  • Urgencia y necesidad de estar conectado.
  • Dependencia social, con un elevado nivel de sensibilidad.
  • Necesidad de mostrarse, ser visto, ser aprobado o admirado por los demás.
  • Irritabilidad y ansiedad cuando no se dispone de conexión.
  • Pensamientos recurrentes y obsesivos sobre los contenidos.
  • Búsqueda de gratificaciones inmediatas.
  • Impulsividad, inquietud.
  • Dormir poco o interrumpidamente.
  • Dependencia, que se manifiesta en el temor a quedarse sin conexión.
  • Ansiedad si no se reciben gratificaciones, seguidores o ‘me gusta’.
  • Baja autoestima y dificultad en las relaciones sociales.
LAS REDES SOCIALES, PRINCIPAL EJE DE LA ADICCIÓN AL MÓVIL Y A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

Tradicionalmente se ha hablado del móvil como fuente de abuso problemático y de adicción. Sin embargo, recientes estudios de investigación realizados desde DE SALUD PSICÓLOGOS han demostrado que no son los dispositivos en sí mismos, como el móvil o las tablets, los causantes del abuso y adicción, sino determinadas aplicaciones como las redes sociales, entre otras.

En efecto, las redes sociales tienen un enorme potencial adictivo, principalmente entre personalidades narcisistas, inseguras, con baja autoestima, o tímidas e inhibidas socialmente. Suponen una forma de estar en el mundo sin la cual, y dentro de los círculos sociales en donde ellos mismos se han introducido, no se existe. Si no apareces, no comunicas, no respondes, no estás. La vida se vive a través de la necesidad de comunicar y ser visto, aparentar, contar, o fotografiar hasta los aspectos más cotidianos de la vida diaria. Los constantes ‘selfies’, las fotos de lo que se come, se bebe o se cena, de lo que ven, de con quien están o de lo que sienten o piensan en cada momento, tratan de mostrar una imagen que intenta cubrir todo tipo de necesidades y carencias personales.

A pesar de que el uso de las redes sociales muestran un perfil de uso habitualmente joven y más femenino, principalmente en el caso de Facebook o Instagram, sabemos que su uso se ha extendido rápidamente entre la población adulta de hasta cuarenta años. No obstante, redes como Twitter, de un carácter y perfil más informativo, desde el principio han mantenido un perfil adulto y profesional.

Tratamiento psicológico del abuso o adicción a las redes sociales. 

Las redes sociales suponen un instrumento de contacto e intercambio social extendido y básico en muchos sentidos hoy en día. Sin embargo, hablamos de abuso y adicción cuando no se puede vivir sin estar conectado, cuando se depende, cuando se necesita consultar constantemente el móvil, responder o colgar en la red algo de forma continua. Habitualmente se asocia a la adicción a los mensajes o WhatsApp, la cámara de fotos o los videojuegos y el móvil en general.

Desde el punto de vista del tratamiento psicológico, el objetivo obviamente basa en el uso razonable de estos medios, dado que actualmente no puede prescindirse de ellos. En ese sentido, suele ser útil el abordaje con una psicoterapia breve ayudada con técnicas como el EFT o el EMDR. Todo ello complementado con una psicoterapia de grupo que facilite la contención de los impulsos, mediante la referencia de otras personas en sus mismas circunstancias.