Sexting, o mandar fotos comprometidas

El ‘sexting’ (contracción de ‘sex’ y ‘texting’) se refiere al envío de mensajes sexuales o fotos comprometidas por medio de teléfonos móviles, tablets u ordenadores. Inicialmente hacía referencia únicamente al envío de mensajes sexuales, pero después comenzó también con el envío de fotos y videos.

Desde hace varios años, se va extendiendo entre los jóvenes gracias a las redes sociales y a aplicaciones de mensajería tipo WhatsApp. Casi un 10% de los jóvenes de 10 a 16 años han recibido fotos eróticas. Las intercambian por fanfarronería, por seducir o porque sus parejas lo piden por morbo y excitación.

¿Qué consecuencias tiene el ‘sexting’?

Las principales consecuencias del ‘sexting’ se derivan de que las imágenes pueden ser compartidas de forma pública, y aunque logren retirarse pueden haber sido descargadas por más usuarios. Un archivo digital dura para toda la vida y puede suponer una referencia futura. Al mismo tiempo pueden usarse como chantaje, como pedir dinero o solicitar más imágenes a cambio de no revelar la información a personas cercanas o relevantes.

Si se vuelve público, el ‘sexting’ tiene un importante impacto emocional, lo que puede llevar a la autolesión, depresión, aislamiento o a ideas suicidas como ya ha sucedido en algunos casos entre adolescentes.

¿Qué hacer si el ‘sexting’ da lugar a problemas?
  • Pedir ayuda y apoyo a familiares o personas cercanas de confianza.
  • Denunciar a las autoridades, dado que compartir estos contenidos sin autorización es ilegal.
  • Mantener la calma y hablar con la persona que reveló el contenido y pedirle que elimine las fotos, videos o mensajes.
  • Contactar con los proveedores de los soportes a través de los cuales se difundieron los contenidos.
  • Buscar ayuda psicológica en caso de sentirse mal.
MARÍA Y SU AVENTURA SEXUAL

María, una de nuestras pacientes, tuvo una aventura sexual al margen de su relación de pareja estable. Durante meses estuvo chateando con mensajes de alto contenido erótico y mandando fotos íntimas comprometidas.

Cuando dio por concluida su aventura, comenzó a recibir primero presiones por la otra parte con la finalidad de continuar la aventura, y amenazas después, al negarse. Alguna de estas amenazas se basaron en publicar en las redes sociales los mensajes y las fotos que habían compartido. Ante su negativa e imposibilidad de convencerle, la otra parte optó finalmente por mandar dichos contenidos a su pareja estable, creándole serios problemas de pareja que, finalmente, dieron como resultado la ruptura.

Casos como el de María son frecuentes y, en ocasiones, acaban produciendo serios problemas que derivan en graves crisis psicológicas, personales y familiares.

Tratamiento psicológico y de ayuda si el ‘sexting’ da lugar a problemas

Si el ‘sexting’ deriva en problemas serios pueden producirse sentimientos de venguenza y culpabilidad, ansiedad y miedo, una baja autoestima, inseguridad, depresión y, en ocasiones, ideas de suicidio.

En este sentido, el tratamiento psicológico se basa en una psicoterapia de apoyo, siempre y cuando no se hayan producido otros problemas de personalidad de mayor seriedad. Es fundamental en este sentido el apoyo familiar y social más cercano, evitando los reproches que no conducen más que a un mayor malestar y desequilibrio personal.