El Síndrome del Impostor

El síndrome del impostor, también llamado ‘fenómeno del impostor’ o ‘síndrome de fraude’, es un problema psicológico en el que el paciente es incapaz de reconocer sus propios logros y valía personal. Esto conlleva un miedo permanente a ser descubierto como un mentiroso.

A pesar de las constantes pruebas de su competencia, estos pacientes están convencidos de que son un fraude y no merecen los logros conseguidos. Los éxitos se rechazan como pura suerte o coincidencia, aunque los demás le indiquen lo contrario. Puede mostrarse tanto en los ámbitos académico, laboral, social e interpersonal, así como familiar.

¿Cuáles son las causas del Síndrome del Impostor?

Aunque se logre el éxito y el reconocimiento el Síndrome del Impostor conlleva incredulidad con uno mismo. Esto es debido principalmente a:

¿Cuáles son los síntomas del Síndrome del Impostor?

Los principales síntomas o manifestaciones que definen el Síndrome del Impostor son:

  • Creencia de no merecer los propios logros, que no son justos; los consideran debidos a la suerte, o a que los demás les han ayudado.
  • Incredulidad en las propias capacidades.
  • Temor constante a ser descubierto como un fraude.
  • Expectativas de fracaso ante situaciones habituales de éxito o de un excelente rendimiento.
  • Desmotivación asociada a la falta de confianza personal.
  • Ansiedad, tristeza, depresión, desesperanza.
  • Insatisfacción permanente.

NO MEREZCO NADA DE LO QUE TENGO

Andrés acudió a nuestra consulta con una depresión así como con constantes manifestaciones de ansiedad. Persona muy competente en el ámbito laboral, hecho a sí mismo, ha escalado en los últimos años importantes puestos en distintas compañías, con muchos amigos y éxito entre las mujeres.

Desde el principio impresiona su tristeza frente al éxito que rodea en general su vida. Sin embargo, siente que nada de lo que ha logrado es relevante, no se lo merece, no se encuentra en absoluto a la altura de lo que los demás piensan de él, que no es verdad nada de lo que le atribuyen. A todo esto cree que en algún momento se descubrirá que realmente no vale para nada, que no es lo que se dice de él, que es todo un fraude que acabará siendo descubierto. Él mismo se denomina ‘impostor’.

A pesar de su valía, se encontraba de baja laboral en el momento de la consulta, pensaba que no podía hacerse cargo de su trabajo, que no era capaz. Igualmente se había aislado socialmente, habiendo cambiado constantemente de pareja en los últimos años dado que nunca se sentía a la altura de lo que consideraba que se esperaba de él.

¿Cuáles son las consecuencias del Síndrome del Impostor?

En estos casos el éxito y el reconocimiento nunca llegan a producir satisfacción, llevando paradójicamente a un sentimiento constante de malestar con:

  • Miedo a ser descubierto públicamente como impostor.
  • Sentimientos de culpa y responsabilidad con la creencia de haber engañado a los demás.
  • Ansiedad, sufrimiento constantes.
  • Incapacidad para disfrutar de lo logrado.
  • Sensación de que todo se puede hacer mejor, de no haberse esforzado lo suficiente.
Tratamiento psicológico del Síndrome del Impostor

Desde nuestra experiencia como psicólogos, el tratamiento del Síndrome del Impostor se basa en una psicoterapia breve o de larga duración, dependiendo de la problemática asociada. Hay que tener en cuenta que frecuentemente este síndrome viene asociado a personalidades inseguras, con muy baja autoestima o con depresión.

En cualquier caso, se trata de buscar la causa, el origen que ha desencadenado una creencia que no responde a ninguna argumentación concreta. Adicionalmente, pueden utilizarse técnicas coadyudantes como el EMDR, el Brainspotting o el Focusing, en la medida en que cualquiera de ellas tienen una importante capacidad en la resolución en este tipo de problemas.