La inseguridad personal

El sentimiento de inseguridad, cuando es frecuente y se convierte en parte de la vida, suele estar asociado a problemas como la depresión, la autoestima, las obsesiones, el perfeccionismo o la ansiedad generalizada.

El sentimiento de inseguridad se basa en la dificultad de tomar decisiones, hasta las más sencillas y cotidianas. La propia imagen no es buena, con lo que la sensación de capacidad vital queda afectada. Esto lleva a un retraimiento que puede influir en facetas sociales o laborales. No solo resulta difícil decidir, sino que el afectado se percibe con falta de capacidad y autoestima personal.

¿Cuáles son las causas de la inseguridad personal?

En la inseguridad personal el concepto de uno mismo está dañado, con lo que suele relacionarse con experiencias negativas o traumáticas intensas pasadas. Es frecuente que tras un abuso, un despido u otro tipo de vivencia intensa negativa quede afectada la imagen y concepto personal, lo que daría lugar a una inseguridad que puede ser puntual, amplia, transitoria o permanente.

Lo más frecuente es que, asociada a otros trastornos, la inseguridad provenga de un apego inseguro con las figuras más relevantes en la infancia, unido a un conjunto repetido de experiencias tempranas de poco reconocimiento personal.

¿Cuáles son los síntomas de la inseguridad personal? 

La inseguridad personal  se extiende a muchos ámbitos de la vida cotidiana, como en la depresión, la autoestima, las obsesiones, el perfeccionismo o la ansiedad generalizada. Se manifiesta mediante:

  • Incapacidad a la hora de tomar una decisión.
  • Dudas constantes en el momento de decidir.
  • Poca valoración de uno mismo.
  • Miedo constante a la equivocación o a tomar una decisión incorrecta.
  • Sensación de castástrofe si no se toma la mejor decisión.
  • Baja autoestima.
  • Ansiedad y miedo.
  • Pensamientos rumiantes de fracaso.
  • Sensación de que los demás lo hacen todo mejor.
TODO EL MUNDO ES MEJOR QUE YO

Sentir dudas sobre uno mismo, sobre las propias capacidades personales, verse incapaz de hacer nada bien, creer que los demás son siempre mejores, pedir constantemente consejo sobre como actuar, son entre otras, manifestaciones de la inseguridad. Nada es capaz de dejar satisfecho, nada está del todo bien hecho, los elogios nunca son creibles y crean incomodidad, nunca se llega a la satisfacción personal por muchos éxitos que se obtengan y esfuerzos que se realicen.

Pero la inseguridad puede llegar también a paralizar, a no saber que hacer o que respuesta dar en un momento dado. Julian, uno de nuestros pacientes, no era capaz de tomar una decisión en el trabajo cuando se trataba de aspectos importantes. De hecho solía aplazar las reuniones, mirar el correo o responder llamadas telefónicas, lo que le creaba grandes problemas. Se bloqueaba, se quedaba paralizado porque sabía que el miedo le iba a impedir tomar decisiones con la agilidad que requerían las situaciones, el terror le paralizaba.

Tratamiento psicológico de la inseguridad personal 
El tratamiento psicológico de la inseguridad personal puede ser breve, si es el resultado de una experiencia reciente traumática, o más largo en el tiempo si se deriva de otras patologías como la depresión, la autoestima, las obsesiones, el perfeccionismo o la ansiedad generalizada, entre otras.

Desde nuestra experiencia como psicólogos, en el primer caso suele ser útil una psicoterapía breve ayudada del EMDR, SHEC, Técnicas de Integración Cerebral, EFT o Brainspotting. Cuando la inseguridad personal es el resultado de un trastorno más amplio, es conveniente recurrir a una psicoterapia de larga duración ayudada por una psicoterapia de grupo.