El sentimiento de culpa

El sentimiento de culpa es la sensación interna permanente de haber hecho algo malo, de ser mala persona, de hacer daño a los demás, de haber infringido alguna ley, principio ético o norma, tanto en situaciones reales como imaginarias,​ produciendo un malestar continuado.

El sentimiento de culpa se siente al romper reglas culturales, tanto religiosas, políticas, familiares o de un grupo al que se pertenece, o por el mero pensamiento de haber cometido alguna transgresión. Existe un sentimiento de culpa real, resultante objetivo de una transgresión, y un sentimiento de culpa mórbido, subjetivo o ficticio, capaz de dificultar o imposibilitar una vida normal.

La diferencia entre sentimiento de culpa y culpa (a secas) tiene que ver con que, la culpa engloba elementos cognitivos y emocionales, que implican el reconocimiento de la fechoría (cognitivo) y la angustia o el arrepentimiento que la acompañan (emocional). Los sentimientos de culpa se centran específicamente en el componente emocional de esta experiencia de culpa más amplia. Tanto la culpa como el sentimiento de culpa desempeñan un papel esencial en la toma de decisiones morales y éticas y pueden servir de motivación para que las personas se comporten de acuerdo con sus valores y principios.

El sentimiento de culpa

¿Qué es el sentimiento de culpa?

La culpa es una emoción compleja y polifacética profundamente arraigada en la experiencia humana. Surge cuando un individuo percibe que sus acciones, o incluso sus pensamientos e intenciones, han violado sus propias normas morales o éticas. Este estado emocional puede desencadenarse por una amplia gama de situaciones, desde dañar a otros, romper las normas sociales o incumplir las expectativas personales. El sentimiento de culpa cumple una función evolutiva crucial al promover el comportamiento prosocial y mantener la armonía social.

Tipos de culpa

En el ámbito de la psicología, la culpa suele clasificarse en dos tipos distintos: culpa sana o adaptativa, y culpa patológica o desadaptativa. La culpa sana puede ser una emoción constructiva, que motive a las personas a reconocer sus malas acciones, asumir la responsabilidad y enmendarlas. Sin embargo, cuando la culpa se vuelve excesiva o irracional, puede tener efectos perjudiciales en el bienestar mental y emocional, manifestándose como culpa crónica o incluso contribuyendo a trastornos como la ansiedad y la depresión.

Comprender la naturaleza de la culpa y sus causas subyacentes es esencial para ayudar a las personas a manejar esta compleja emoción, fomentar el crecimiento personal y promover un sentido saludable de la responsabilidad en el contexto de sus valores y creencias.

¿Cuáles son las causas del sentimiento de culpa?

El sentimiento de culpa subjetivo, mórbido o ficticio, suele ser el resultado de una educación llena de reproches en donde se ha valorado más el castigo que el premio o la aprobación y seguridad personal.

Las sensaciones permanentes de ser malo, de no ser suficiente, de no estar a la altura, de valorar más a los demás que a uno mismo, de no poder quejarse, suele estar muy relacionada con la falta de autoestima y constituyen la base sobre la que se forma una conducta inhibida y muy sensible que dificulta la vida cotidiana.

El sentimiento de culpa - De Salud Psicólogos

¿Cuáles son los síntomas del sentimiento de culpa?

Normalmente convive con la depresión y los trastornos obsesivos, siendo principalmente los síntomas:

  • Sensación de ser mala persona, responsable de todo.
  • Sentimientos de incapacidad, de inseguridad.
  • Dificultad de pensar en uno mismo, de quererse, por miedo a ser egoista.
  • Tendencia a culpabilizarse por cualquier reproche recibido.
  • Dar más importancia a lo que quieren y como perciben los demás que a la propia percepción y deseos.
  • Angustia, ansiedad.
  • Pensamientos recurrentes negativos.
  • Sentimientos de inferioridad permanentes.
LO NORMAL Y PATOLÓGICO

El sentimiento de culpa no es más que un aviso interno, como una alarma habitualmente inconsciente, que tiene por finalidad adaptar nuestros comportamientos a las normas del entorno familiar y social. Habitualmente produce angustia y ansiedad y, si es continuado en el tiempo, puede llegar a la depresión.

Existe un sentimiento de culpa normal y adaptado a la realidad, y otro sentimiento de culpa patológico y malsano. El primero es necesario para una correcta convivencia social; permite nuestra adaptación al entorno y nos avisa cuando hemos transgredido o podemos transgredir normas sociales y culturales. Sin embargo, el sentimiento de culpa patológico está fuera de control; es como una alarma que salta a todas horas, hasta por las cosas más pequeñas. Este último no deja vivir, no permite disfrutar de la vida ni de uno mismo sin sentimientos de culpa, impidiendo el normal desarrollo personal y social.

Por el contrario, la ausencia de sentimientos de culpa es también patológica. Moverse socialmente sin avisos internos de culpabilidad que adapten nuestro comportamiento a las normas culturales, da lugar, en casos extremos, a lo que se ha dado en llamar comportamiento psicopático o sociopático. Es decir, conductas transgresoras cuyos efectos no producen la sensación de culpa necesaria como para que no se repitan.

Tratamiento psicológico

Normalmente el sentimiento de culpa no viene solo, sino que convive con otros trastornos. Se encuentra con frecuencia en la falta de autoestima, en la depresión o en los trastornos de ansiedad. No obstante, en ocasiones puede ser el resultado de una o varias experiencias adversas recientes que han dejado un especial impacto o huella psicológica.

Desde nuestra experiencia como psicólogos en Madrid, dado que el origen suele ser temprano, suele ser recomendable una psicoterapia individual, ayudada con técnicas como EMDR, hipnosis clínica, SHEC o Brainspotting.