Problemas de pareja

Los problemas de pareja básicamente consisten en la dificultad de vivir una relación estable y feliz, poniendo en peligro su estabilidad o continuidad.

Dependiendo de la madurez de la pareja, las dificultades son una ocasión de mejorar la relación o de destruirla. Una pareja puede estar rota desde hace muchos años aunque siga existiendo convivencia. Hay que tener en cuenta que no todas las relaciones de pareja son viables.

¿Cuál es el origen de los problemas de pareja?

El origen de los problemas de pareja es muy amplio y variado. Desde una inadecuada elección de la pareja, expectivas no cumplidas, el deseo de que el otro sea diferente, problemas sexuales, la rutina y aburrimiento, las influencias externas de padres o amigos, los propios hijos, la infidelidad, los celos, la falta de comunicación, la propia evolución de la pareja en sentidos o intereses diversos, la separación física, problemas económicos, etc.

Estos problemas con frecuencia son una expresión de emociones y expectativas pasadas que tienden a actualizarse y reproducirse en la relación.

¿Cuáles son los tipos de problema de pareja más habituales?

Los problemas de pareja más frecuentes en nuestra consulta suelen centrarse en:

¿Qué signos indican una mala relación de pareja?

Los signos y síntomas que hablan de una mala relación en la pareja son, entre otros:

  • Discusiones constantes.
  • Falta de interés, apatía, aburrimiento.
  • Celos, infidelidades.
  • Falta de comunicación.
  • Problemas o desinterés sexual.
  • Fantasías frecuentes con otras personas u otra vida.
  • Falta de respeto mutuo.
  • Tendencia progresiva a vidas separadas aunque se esté juntos.
  • Descalificaciones constantes.
  • Permitir que familias o amigos estén muy presentes en las decisiones y vida de la pareja.
  • Actitudes dominantes, absorbentes o saboteadoras.
  • Dependencia patológica del otro.
  • Hablar mal a los hijos y a otras personas del cónyuge.
  • No sentirse feliz y pleno.
  • Envidias y sentimientos de inferioridad.
  • Dejar de realizar actividades juntos.

LAS DISCUSIONES CONSTANTES EN LA PAREJA

La discusiones en la pareja son algo absolutamente normal, incluso pueden ser constructivas si después de la discusión ocurren cambios saludables. El problema surge cuando las discusiones son constantes, no solucionan nada, y en donde acaba siendo más importante defender el propio punto de vista. Para que la discusión sea constructiva debe primar el interés en solventar las diferencias aunque esto implique reconocer un error o pedir perdón.

Lo más importante para que una discusión sea útil y constructiva es el deseo de solucionar la situación antes que la defensa de la propia postura y punto de vista. Para algunas personas reconocer un error significa ser inferior, haber perdido, sentir que la otra persona está por encima. En una pareja existe la obligación de tener en cuenta las necesidades del otro, además de las propias, sin pretender que las cosas sean siempre como uno quiere. En ocasiones las diferencias son totalmente irreconciliables lo que lleva a la posibilidad de una ruptura.
Tratamiento psicológico de los problemas de pareja

No todas las relaciones de pareja son viables, por ello el tratamiento psicológico de los problemas de pareja también contempla la posibilidad de ayudar a separar una relación ya rota de la mejor forma posible. No obstante, siempre que se puede se busca la supervivencia de la relación.

Para ello, es útil el tratamiento con terapia de pareja, en donde el psicólogo actúa de mediador observando y mostrando desde la distancia las dinámicas problemáticas, ayudando a entender las razones y buscar otras formas de interacción. Igualmente, desde nuestra propia experiencia de psicológos, suele ser necesaria en ocasiones también la ayuda de la psicoterapia de grupo así como algunas sesiones de psicoterapia breve individual.