Celos e inseguridad

En todas las parejas pueden existir celos. Sin embargo los celos patológicos, o celotipia, son desproporcionados en intensidad, frecuentes, constantes e infundados.

Los celos patológicos suelen ser obsesivos produciendo una visión distorsionada de la realidad en donde se dedica mucho esfuerzo en buscar pruebas de infidelidad, sin argumento que lo justifique, pudiendo ir en aumento hasta ahogar a la pareja en una dinámica de control y aislamiento.

¿Cuáles son las consecuencias de los celos patológicos? 

Paradójicamente, los celos patológicos pueden acabar llevando a la ruptura o infidelidad por puro cansancio o agotamiento emocional. Los celos patológicos pueden también dar lugar a un clima de tensión y agresividad que acaba inevitablemente complicando y destruyendo la relación.

Desde la desconfianza y el control progresivo se produce un clima de tensión que podría justificar una ruptura como resultado final de ese bucle obsesivo y destructivo que lleva a un deterioro que acaba destruyendo totalmente la relación.

¿Cuál es la causa de los celos patológicos? 
Detrás de los celos patológicos habitualmente se encuentra una persona insegura y con baja autoestima en su percepción de valía personal y posibilidad de ser querido. Esto puede deberse a experiencias traumáticas previas (abandono, malos tratos, infidelidad, etc), o a experiencias más arraigadas en la infancia (colegio, familia o amigos) en donde no existió una valoración personal lo suficientemente sólida.  
¿Cuáles son los síntomas de los celos patológicos?

Los síntomas y manifestaciones más frecuentes de los celos patológicos son:

  • Miedo extremo a perder a la pareja, a que pierda el interés.
  • Sensación constante de engaño.
  • Cualquier signo o comportamiento de la pareja confirma un posible engaño.
  • Vigilar o violar la intimidad de la pareja buscando signos de infidelidad.
  • Control excesivo limitando la vida normal de la pareja.
  • Imágenes o pensamientos intrusivos de infidelidad.
  • Ansiedad, insomnio o falta de apetito.
  • Pedir explicaciones constantes de lo que hace la pareja.
  • Comparaciones personales con otras personas, sientiéndose inferior y engañado.
  • Vigilancia, miedo o rechazo de todas las personas que se relacionan con la pareja cuando no se está con ella.
  • Inquietud, miedo y ansiedad cuando la pareja tarda en regresar a casa, o no coge el teléfono inmediatamente.
  • Distorsión de la realidad, con interpretaciones erróneas.

LA INSEGURIDAD EN LA PAREJA

La forma de comportarnos ante los demás es una claro espejo de nosotros mismos en general, y más dentro de una relación amorosa. En términos generales, sentir inseguridad en una relación es reflejo de que no nos tenemos el suficiente cariño, de no tener suficiente autoestima, y eso no es culpa de la pareja. Una relación íntima siempre debe ser una oportunidad de crecer y no una fuente de ansiedad y sobresaltos.

Vivir constantemente con angustia, celos y fantasías de abandono, habitualmente lleva a no distinguir la diferencia entre imaginación y realidad. Frecuentemente en la base se encuentran malas experiencias anteriores con otras relaciones, como la infidelidad de una pareja anterior, o traumas del pasado. Esto lleva a vivir en una constante inquietud haciendo que la relación resulte muy complicada. En términos generales, en la base de la inseguridad en la pareja se encuentra una autoestima muy dañada.

Tratamiento psicológico de los celos patológicos 

Desde nuestra experiencia como psicólogos, los celos patológicos se deben tratar inicialmente mediante una terapia de pareja dado que en este contexto es en donde se están produciendo los problemas. Ahora bien, la persona afectada de celos debería adicionalmente seguir un tratamiento basado en una psicoterapia breve o de larga duración, según el grado e intensidad de dichos celos.

En su grado más extremo, hay celos patológicos que pueden conllevar una distorsión del pensamiento y de la percepción tan importantes que podrían requerir de un asesoramiento y tratamiento médico además del tratamiento psicológico.