Fracasos repetidos en la pareja

Fracasar repetidamente con las parejas implica una tendencia no consciente a la ruptura, al cambio constante, aunque de forma consciente se pretenda la estabilidad.

En principio se suele responsabilizar al entorno, aunque con el tiempo, y tras numerosas rupturas, los afectados comienzan a darse cuenta de que es posible que esta tendencia tenga que ver con ellos mismos.

¿Cuáles son las consecuencias de los fracasos y rupturas repetidas en las parejas? 

Las víctimas de estas repeticiones son personas que no han sido lo suficientemente queridas en la infancia, y tienden a repetir el mismo fracaso que han sentido o visto.

Normalmente, se observa que la forma de elección de estas personas suele llevar a callejones sin salida, abocados necesariamente al fracaso, y con perfiles de personas incompatibles. En suma, se tiende a repetir un patrón ya antiguo en sus vidas.

¿Cuáles son las causas de los fracasos y rupturas repetidas con las parejas?

Las principales causas de los fracasos y rupturas repetidas con las parejas suelen ser:

  • Falta de autoestima que hace que en el fondo uno sienta que no se merece una relación, que le quieran.
  • El miedo al compromiso, aunque por otra parte se desea una pareja.
  • Influencias parentales que impiden el natural desapego de hijos del hogar, lo que suele influir en la pareja.
  • Una visión rígida e inflexible de la relación de pareja.
  • Celos patológicos e inseguridad, en donde se presiente permanentemente un posible engaño, que cualquier otra persona será siempre mejor.
  • Autosabotaje y tendencia a las relaciones destructivas.
  • Un ideal excesivamente elevado de la pareja, con muy poca capacidad de adaptación, sin tolerancia a la frustración.
  • Excesiva y compulsiva necesidad de nuevas y constantes experiencias, lo que hace que la pareja se acabe rompiendo.
  • Atracción por personas siempre con un determinado perfil tóxico o muy perjudicial.

LA TENDENCIA A LAS RELACIONES DESTRUCTIVAS EN LA PAREJA

La tendencia a las relaciones destructivas en la pareja se relaciona con la repetición constante de malas elecciones en donde la relación, en vez de convertirse en un lugar de crecimiento y estabilidad, acaba siendo un infierno que lleva a rupturas y constantes cambios de pareja. En esta tendencia hay que analizar los patrones de elección, en donde existe atracción por determinados rasgos de personas que inevitablemente conllevan problemas.

Normalmente las consecuencias habituales de la tendencia a las relaciones destructivas suelen ser las rupturas y fracasos repetidos, en donde el perfil de la nueva pareja tiende a ser siempre muy similar. Hay personas que tienen un importante magnetismo para otras, y sin embargo, lo que atrae suele conllevar también aspectos no deseados produciendo discusiones constantes, dependencia, celos o incluso violencia. Suele ser muy difícil salir de este tipo de relaciones, y paradójicamente, cuando ocurre, se tiende a repetir indefinidamente con otras parejas.

Las causas de la tendencia a las relaciones destructivas hay que buscarlas en el patrón de elección que tiende a repetirse. En general, se observa una tendencia a la atracción por personalidades con grandes objetivos vitales, agresivas, independientes, que sin embargo conllevan también aspectos no deseados. Como contrapartida, estas personas pueden ser también afixiantes, celosas o producir celos, agresivas, frías, o considerar la pareja como objetivo secundario.

Igualmente, los sistemas de elección en las relaciones destructivas también pueden ser el reflejo de una tendencia al autosabotaje, en la medida en que inconscientemente se siente que uno no merece tener pareja. Con los fracasos se vendría a confirmar que no se es válido, que no se tienen posibilidades.
Tratamiento de la tendencia a los fracasos y rupturas repetidas en las parejas

El fracaso repetido con rupturas frecuentes en las parejas requiere siempre de un tratamiento individual. Estamos ante una tendencia de vida que va más allá de la pareja, aunque es en ésta en donde suele expresarse. Viejas experiencias, creencias, sentimientos hacia uno mismo, influencias externas que han estado siempre presentes, etc, requieren de un tratamiento con psicoterapia individual, normalmente de larga duración.

Adicionalmente, nuestra experiencia como psicólogos nos ha demostrado que igualmente en estos casos el tratamiento complementario con psicoterapia de grupo o de pareja suele ser eficaz.