Problemas familiares

Los problemas familiares se refieren a los conflictos que van más allá de la pareja, tales como los enfrentamientos con los hijos, entre los hijos o con los abuelos o familia política. Son igualmente relevantes los problemas derivados de los casos de familias reconstituidas, es decir, aquellas familias que proceden de otros matrimonios.

Suelen ser frecuentes, principalmente en la adolescencia y juventud, los conflictos con los padres o entre los propios hermanos. Además, la familia extensa, como los abuelos, tíos o la familia política, pueden ser causa en ocasiones de interferencias en el núcleo familiar dando lugar a enfrentamientos que con frecuencia ponen en riesgo la estabilidad de pareja y de la propia familia.

¿Cuáles son los tipos más frecuentes de problemas familiares?

Los problemas familiares que más habitualmente encontramos en nuestra consulta son:

¿Cuáles son las consecuencias más habituales de los problemas familiares?

Normalmente las consecuencias más habituales de los problemas familiares son la tensión dentro del seno familiar y entre la propia pareja.

Esto se observa en las familias que vienen a consulta con un elevado nivel de agresividad y tensión entre ellos, frecuentemente debido a las malas relaciones con hijos, a veces ya independizados, con los abuelos, con la familia política o extensa en general. La principal consecuencia de estos problemas es la pérdida de la estabilidad de la propia pareja y del núcleo familiar.

¿Cuáles son las principales manifestaciones de los problemas familiares?

Específicamente, las principales manifestaciones de los problemas familiares suelen ser:

  • Agresividad y enfrentamientos entre pareja.
  • Divisiones entre los hijos.
  • No dirigirse la palabra o hablar mal unos de otros.
  • Separaciones y distanciamientos con la familia extensa.
  • Creación de bandos con opiniones enfrentadas.
  • Reproches y despertar de viejos rencores.
  • Intromisión en la vida de los otros.
  • Frialdad, falta de comunicación.
  • Sentimientos de abandono o agravios comparativos.
LA FAMILIA ES UN SISTEMA

El núcleo familiar es un sistema, es decir, es más que la suma de sus componentes. Y como sistema dispone de normas, costumbres, expectativas, tradiciones y roles asignados a cada uno de sus miembros. Esto significa que cambios y comportamientos específicos individuales inmediatamente afectarán al conjunto del sistema, de la familia, dando lugar a conflictos y enfrentamientos. En el sistema familiar no solo hay que considerar el núcleo de padres e hijos, sino que también suele ser activo el papel de los abuelos y la familia extensa en general.

No es fácil pasar por encima de una norma o tradición familiar, principalmente cuando se ha mantenido a veces durante generaciones. Es el caso, por ejemplo, de cuando uno de los hijos quiere dedicarse profesionalmente a algo diferente de lo que ha sido la tradición de la familia. Esto ocurrió, por ejemplo, con José, uno de nuestros pacientes: En su familia existe una amplia tradición musical, no se concibe el ocio si no se centra en actividades de aprendizaje y práctica de la música. Sin embargo, José no acaba de sentir esa pasión que tienen y han tenido sus padres y abuelos. Todos sus intentos de dedicar su tiempo libre y ocio a la práctica del baloncesto, que es lo que más le gusta, ha sido severamente criticado por su padre y abuelos. Esto le llevó a una situación de ansiedad y bloqueos emocionales que fue lo que le trajo a nuestra consulta.

Tratamiento psicológico de los problemas familiares

El tratamiento psicológico de los problemas familiares pasa necesariamente por una terapia de familia que facilite una adecuada comunicación, permitiendo resolver los problemas latentes, reorientando la comunicación y la convivencia. En algunos casos puede ser conveniente al mismo tiempo una psicoterapia individual de ayuda con alguno de los componentes del grupo familiar, principalmente si existe sufrimiento o es parte importante del desesquilibrio familiar.

Lo más importante, por encima de la familia extensa, es la cohesión de todos los miembros de la familia. La influencia de tíos, abuelos o familia política debe estar siempre por debajo de los propios intereses del núcleo familiar.