Crisis con los hijos o entre hermanos

Los problemas familiares pueden manifestarse con enfrentamientos con los hijos, o entre los propios hermanos, en donde a veces resulta difícil saber qué hacer como padres. Esto suele ser más frecuente en la adolescencia o primera juventud.

La sensación de falta de control, de no saber cómo hacerse con la situación cuando existen estos enfrentamientos lleva a un clima de tensión familiar en donde muchas medidas o conductas podrían ser totalmente inapropiadas.

¿Cuáles son las consecuencias de los problemas con los hijos o entre hermanos?

Normalmente las consecuencias más habituales de los problemas con los hijos o entre hermanos son la tensión dentro del seno familiar y, al final, en la propia pareja.

Suelen ser habituales las diferencias de criterio en la pareja ante este tipo de conflictos, lo que acaba dando lugar a un clima generalizado de enfrentamientos en donde pueden acabarse de poner en entredicho las propias normas familiares, la autoridad y la propia estabilidad de la familia. No es fácil afrontar estas situaciones si los padres no están unidos y son consistentes con los hijos.

¿Cuáles son las principales manifestaciones de los problemas con los hijos o entre hermanos?

Las principales manifestaciones de los problemas o dificultades con los hijos y entre hermanos suelen ser:

  • Agresividad y agresiones.
  • Divisiones entre los hijos.
  • Buscar el apoyo de un padre sobre el otro.
  • Criticar, hablar mal unos de otros.
  • Falta de respeto a la autoridad paterna.
  • Reproches constantes.
  • Enfrentamientos entre los padres.
  • Aislamiento, pérdida de la comunicación.

LA ADOLESCENCIA, EL MEJOR MOMENTO PARA LA CRISIS FAMILIARES

Normalmente las crisis y enfrentamientos con los hijos suelen ser habituales en la adolescencia. Este es el momento del desarrollo de un individualismo que suele chocar con las normas y tradiciones de los padres. Inevitablemente esto acaba dando lugar a enfrentamientos entre los propios padres, principalmente si tienen diferentes criterios educativos.

Suele ser frecuente un padre permisivo y protector frente a otro más rígido en el mantenimiento de las normas educativas con los hijos, que acaba dando lugar a ‘bandos enfrentados’ dentro de la familia y crisis en la pareja. Lo peor suele ser cuando ambos padres discuten y muestran sus diferencias frente a los propios hijos, dando lugar a una ineficiencia de cualquier norma dado que ni los propios padres pueden sustentarlas frente a los hijos.

Tratamiento de los problemas con los hijos y entre hermanos

En el tratamiento psicológico de los problemas familiares con los hijos y entre hermanos es necesaria una terapia de familia que facilite la solución de los problemas, reorientando la comunicación y la convivencia.

En algunas ocasiones podrían ser útiles también intervenciones aisladas con algunos de los miembros con psicoterapia breve individual, principalmente en aquellos casos en donde puede existir una mayor afectación o peso de algún miembro de la familia.