Problemas sexuales

Los problemas sexuales se relacionan con la dificultad de mantener relaciones sexuales satisfactorias, tanto dentro como fuera de una pareja, sin tener en cuenta la orientación sexual ni la identidad de género. Este tipo de problemas se encuentran tanto en las relaciones afectivas estables como en los contactos sexuales esporádicos.

En la inmensa mayoría de los casos estos problemas sexuales tienen su origen en la ansiedad, impulsividad, temor, inseguridad o autoestima, aunque también pueden deberse a traumas, una mala relación de pareja o experiencias previas muy negativas.

¿Cuáles son las consecuencias de los problemas sexuales?

Las consecuencias más habituales de los problemas sexuales se relacionan con el deterioro de la pareja, en donde los problemas sexuales acaban reforzando una mala imagen personal o una baja autoestima.

Suele ser frecuente en algunas parejas con muchos años de convivencia, la frialdad, la rutina, incluso el abandono definitivo de las relaciones, bien por insatisfacción y aburrimiento, o porque alguno de los miembros de la pareja nunca se ha sentido cómodo con las relaciones sexuales.

¿Cuáles son los tipos de problemas sexuales más habituales?

Los tipos de problemas sexuales más frecuentes son:

¿Cuáles son las causas de los problemas sexuales?

Las causs más frecuentes de los problemas sexuales son:

EL TERMÓMETRO DE LAS RELACIONES SEXUALES

Cuando no hay problemas físicos que lo justifiquen, la capacidad de tener relaciones sexuales satisfactorias son un auténtico termómetro del estado psicológico y emocional personal en un momento dado, tanto en relación con la pareja como con uno mismo.

Habitualmente una baja autoestima, el tono vital o estado de ánimo en general, un carácter ansioso e impulsivo o una mala relación con la pareja son los ejes sobre los que se basan la mayoría de los problemas sexuales. Por lo tanto, ante un problema sexual normalmente hay que preguntarse qué es lo que anda mal con uno mismo o con la pareja. No tiene sentido centrarse exclusivamente en dicho problema obviando el contexto, lo demás.

Como ejemplos de esto en nuestra consulta tendríamos a Juan que tiene problemas de erección en sus relaciones esporádicas, siente que nunca estará a la altura de lo que se espera de él; a Alicia que tiene miedo y aversión a las relaciones sexuales, desde que tuvo algunas malas experiencias con los hombres; a Alberto y Esperanza que hace mucho que no mantienen relaciones, la rutina y el exceso de obligaciones les ha separado afectivamente; y a David, que no puede contener el deseo de probar constantemente nuevas experiencias y relaciones de muchos tipos, su carácrter inquieto e impulsivo no le deja momentos de tranquilidad.

Tratamiento psicológico de los problemas sexuales

El tratamiento psicológico de los problemas sexuales es múltiple, al igual que sus posibles causas. En este sentido, y dependiendo del caso, como psicólogos utilizamos:

  • La psicoeducación o información actualizada objetiva sobre el sexo, con el fin de reducir miedos o corregir mitos o ideas irracionales.
  • La terapia de pareja, con el fin de tratar los propios problemas sexuales o los derivados de estos en la relación.
  • Psicoterapia individual, en el tratamiento de problemas más hondos como la autoestima, impulsividad, miedos o malas experiencias.
  • Ejercicios específicos, conjuntos en pareja o de forma individual en el tratamiento de dificultades concretas y en donde básicamente se cambian malos hábitos. Se trata de reaprender, de romper viejos condicionamientos muy ligados a la ansiedad.
  • Como técnicas complementarias a la psicoterapia individual son útiles el EMDR, el brainspotting, la hipnosis clínica o las visualizaciones.