Aversión o rechazo al sexo

Los problemas de aversión sexual consisten en un rechazo al contacto sexual que provoca miedo, ansiedad o repulsión y que supone un problema para la vida sexual de una pareja, puesto que el afectado o afectada sufre con la sola idea de tener relaciones sexuales, rechazando también cualquier muestra de contacto físico afectivo. Normalmente las causas son psicológicas.

¿Qué tipos de problemas de aversión sexual existen?

Habitualmente encontramos los siguientes tipos de aversión al sexo:

  • Aversión sexual primaria, en donde el problema ha existido desde siempre.
  • Aversión secundaria, aquí los síntomas de la aversión aparecen con posterioridad a una vida sexual sin problemas.
  • Aversión generalizada, con un rechazo que se extiende a cualquier pareja.
  • Aversión situacional, en donde la aversión sexual ocurre solo con algunas personas, o en determinadas relaciones.
¿Cuáles son las causas de los problemas de aversión sexual?

En los problemas de aversión a las relaciones sexuales encontramos principalmente las siguientes causas:

  AVERSIÓN O RECHAZO AL SEXO, ¿SELECTIVO O GENERAL?

La aversión o rechazo del sexo lo encontramos con frecuencia en personas que mantienen una relación que ya ha dejado de ser satisfactoria, bien sea por el tiempo transcurrido con un aumento de la rutina, o bien por el propio rechazo de la pareja que, por alguna razón, ha dejado de gustar y atraer. En estos casos, el síntoma con que se acude a consulta es el propio rechazo a lo sexual, que se considera general y extensivo a todo tipo de personas o situaciones. Sin embargo, cuando se mejora la relación o se produce una ruptura y se inicia otra, dicha aversión suele desaparecer. El problema, por lo tanto, no era el sexo sino la pareja.

Otro caso es cuando este rechazo al sexo ha sido siempre permanente, general en todo tipo de relaciones y personas. Suelen ser menos frecuentes, y habitualmente se observan en personas que han vivido bajo educaciones muy rígidas y poco permisivas, altamente culpabilizadoras, así como se deben también a malas experiencias sexuales que han dejado huellas traumáticas. Este tipo de pacientes suelen justificar su aversión con frases como ‘el sexo no es lo más importante en una pareja’, ‘no todo es sexo en la vida’ o ‘el amor está por encima del sexo’.

Tratamiento psicológico de los problemas de aversión a las relaciones sexuales

El tratamiento psicológico de los problemas de aversión al sexo se basa en una psicoterapia individual que detecte y trate en consecuencia el origen del temor o del rechazo, reduciendo al mismo tiempo la ansiedad que producen las relaciones sexuales. En general, es recomendable al mismo tiempo una terapia de pareja, dado que en muchas ocasiones la aversión proviene de una mala relación.

Nosotros como psicólogos trabajamos este tipo de problemas al mismo tiempo con visualizaciones relajación, autosugestión, así como con el EMDR, brainspotting o la hipnosis clínica.