El comer emocional

El comer emocional consiste en el consumo de alimentos como forma de afrontar las emociones, como por ejemplo, en comer dulces tras una ruptura amorosa, en momentos de tensión, etc. En el fondo refleja una pérdida de control emocional, necesidad de llenar un vacío vital.

El comer emocional no en malo si es esporádico; el problema es cuando se convierte en parte de la conducta habitual, cuando se usa con frecuencia para acallar emociones, o en una ansiedad permanente.

¿Cuáles son las causas del comer emocional?

Las causas del comer emocional se relacionan con el estrés, el aburrimiento, la tristeza y depresión, insatisfacción personal, carencias afectivas, miedo, autocastigo o como forma de evasión o expresión de un descontrol impulsivo.

Sin embargo, habitualmente, detrás del comer emocional suele existir un problema de autoestima, así como una dificultad de afrontamiento de los problemas de la vida cotidiana. Existe también un comer emocional como expresión habitual del placer, como hábito tras momentos emocionales positivos, aunque es menos habitual y dañino.

¿QUÉ PASA CON EL CHOCOLATE…?

¿Quién no ha disfrutado al fundir una pastilla de chocolate lentamente en la boca? Pues sí, está demostrado que el cacao contiene más de 300 componentes químicos, muchos de los cuales actúan a nivel de cerebro, a nivel de las emociones y sensaciones. Es un alimento rico en minerales como magnesio, fósforo, hierro, zinc y selenio, necesarios para múltiples reacciones químicas y el buen funcionamiento de nuestro organismo; sustancias antioxidantes, como el flavonol, que retrasa el envejecimiento y estimula la circulación cerebral en el área de la memoria;  triptófano, aminoácido esencial necesario para la producción de la serotonina y feniletilamina, endorfina responsable de la euforia inicial del enamoramiento y que es la verdadera responsable de salir corriendo a comer chocolate cuando nos sentimos tristes y abandonados. Sin embargo, el chocolate no deja de ser un producto manufacturado a base del cacao, con alto contenido en azúcares y grasas. Lo recomendable es tomar chocolate con alto porcentaje de cacao y en pequeña cantidad. 

¿Cuáles son los síntomas del comer emocional?

Los principales síntomas o manifestaciones del comer emocional son:

  • Incapacidad de control sobre la comida en momentos difíciles.
  • Comer aunque no se tenga hambre, hasta límites de incomodidad y saciedad física.
  • No se come, se devora cualquier cosa.
  • Consumo de grandes cantidades de comida a la vez.
  • Consumo muy rápido.
  • Se come habitualmente a escondidas, aisladamente.
  • Durante la comida existe sensación de tristeza, vacío o ansiedad.
  • Relajamiento y bienestar durante la comida, con sensación de culpa posterior.
  • Abuso de hidratos de carbono, dulces o ‘comida basura’.
Tratamiento psicológico del comer emocional

El tratamiento psicológico del comer emocional conlleva siempre una psicoterapia individual como base, con la ayuda de técnicas como el EMDR, Brainspotting, EFT, o hipnosis clínica.

Desde nuestra experiencia como psicólogos, este trastorno puede ser el resultado de otros problemas de personalidad, de ahí la necesidad de la psicoterapia individual que analice el fondo de las carencias, así como el vacío personal que habitualmente siente este tipo de pacientes.