Trastorno bipolar

El Trastorno bipolar es una alteración importante que se caracteriza por cambios drásticos en el humor, el pensamiento, el comportamiento, la vitalidad y la capacidad de llevar a cabo actividades cotidianas.

La persona afectada alterna en su estado de ánimo la alegría, exaltación, euforia y grandiosidad (fase de manía o de hipomanía) con la depresión, tristeza, inhibición e ideas de muerte. Existen varios tipos de trastorno bipolar, dependiendo de la mayor o menor presencia de una fase u otra, así como de la intensidad de cada una.

¿Cuáles son las consecuencias más habituales del Trastorno bipolar?

Las consecuencias del Trastorno bipolar son importantes y afectan la calidad de vida, no solo de quien lo padece, sino también del entorno más próximo. Además del peligro que conlleva para el propio afectado (ideas o intentos de suicidio, no salir de la cama o de casa, bajas laborales, pérdidas económicas o del empleo, etc) este trastorno altera las relaciones de pareja, familiares o sociales. Tal es la situación, que los casos más graves requieren de un ingreso hospitalario con un tratamiento médico y farmacológico crónico.

¿Cuáles son los síntomas del Trastorno bipolar?
  • Alternancia entre una alegría desbordada, hiperactividad, promiscuidad sexual, omnipotencia y agresividad, a depresión con inactividad, pensamientos o intentos de suicidio.
  • Lenguaje y pensamiento acelerado o enlentecido, dependiendo de la fase de manía o depresiva en que se encuentre.
    Ideas delirantes y percepciones distorsionadas.
  • Problemas en el sueño.
  • Problemas de alimentación.
  • Hiperactividad o enlentecimiento psicomotor, dependiendo de la fase.
  • Promiscuidad o inactividad sexual.
  • Consumo de drogas.
  • Dificultades de concentración y ejecución de tareas.
EL TRASTORNO BIPOLAR Y LA INESTABILIDAD EMOCIONAL

Se ha popularizado en exceso el uso del término de ‘bipolar’ para designar a aquellas personas que muestran cambios de opinión o de humor no aceptados o comprensibles para los demás. En este sentido es necesario diferenciar el Trastorno bipolar de la inestabilidad emocional.

El Trastorno bipolar puede expresarse en cambios muy drásticos y peligrosos del estado de ánimo, desde una alegría loca, desmesurada y descontrolada, a serios intentos de suicidio o a un aislamiento e inactividad drástica. Además suele acompañarse de ideas delirantes con percepciones gravemente distorsionadas de la realidad y comportamientos peligrosos.

Tratamiento del Trastorno bipolar

El tratamiento del Trastorno bipolar habitualmente suele requerir de un abordaje farmacológico con seguimientos y supervisiones médicas. Este aspecto es sumamente importante, dado que en casos extremos no es posible el control del afectado si no es con una medicación adecuada, seguida y supervisada en el tiempo. Igualmente, hay que constatar el posible consumo de drogas, abuso o adicciones paralelas que pueden presentarse en este tipo de pacientes.

Desde la perspectiva del tratamiento psicológico, nos encontramos con un trastorno serio que requiere de una psicoterapia individual prolongada que nos acerque a sus orígenes y raíces más profundas. En este sentido, técnicas como el EMDR, el EFT, la hipnosis o el brainspotting, entre otros, pueden ayudar notablemente en el curso de la psicoterapia y del tratamiento global.