Hipersomnia

La hipersomnia es un sueño excesivamente prolongado y profundo, habitualmente involuntario. Una persona con hipersomnia tiene gran dificultad para despertarse o mantenerse despierto durante el día, afectando su entorno personal, laboral o familiar, modificando aspectos personales como la autoestima o dando lugar a trastornos afectivos, además del propio deterioro social, familiar o laboral.

No suele haber problema para conciliar el sueño, y este suele ser continuo, pero no reparador.

¿Cuales son las causas de la hipersomnia?

Una de las principales causas de la hipersomnia es la apnea del sueño, es decir, dificultades en la respiración durante la noche que dificultan el descanso. También se han observado hipersomnias en estados de depresión, apatía o tristeza o tras un evento traumático, siendo igualmente importante la obesidad, el abuso de alcohol o de otras drogas.

En general, no dormir habitualmente el suficiente tiempo durante la noche también lleva inevitablemente a estados de hipersomnia durante el día.

¿Cuáles son los síntomas de la hipersomnia?

Habitualmente los síntomas de la hipersomnia son:

  • Somnolencia constante y cansancio permanente.
  • Horas excesivas de sueño durante la noche.
  • Pérdida de concentración y de memoria.
  • Lentitud o dificultades motoras.
  • Problemas para despertar con sensación de ‘borrachera’.
  • Irritabilidad.
  • Alteraciones en el estado de ánimo.
  • Tendencia a quedarse dormido en momentos de inactividad.
  • Necesidad de dormir siestas prolongadas, sin ser reparadoras.
  • Microsueños o ausencias durante el día.
  • Llegar tarde o cancelar actividades por no poder despertarse.
¿QUÉ ES LA NARCOLEPSIA?

La narcolepsia es un trastorno especial que produce ataques de sueño incontrolables y frecuentes durante el día, habitualmente en momentos inapropiados, como comer o conduciendo, lo que incapacita de forma importante, con una gran somnolencia diurna, obligando a dormir cortos periodos de sueño para poder continuar con la vida cotidiana.

La narcolepsia se puede presentar también mediante episodios bruscos de pérdida del tono muscular y debilidad repentinas (cataplexias), bien en un sólo grupo muscular o de forma generalizada, en situaciones emocionales fuertes como un susto, risas o discusiones, sin pérdida de conocimiento.

Otra característica es la asociación de parasomnias, como la parálisis del sueño en donde momentáneamente se produce una incapacidad para moverse o hablar al despertarse. También puede dar lugar a alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas en la transición sueño-vigilia, en donde el paciente tiene percepciones irreales. Hasta ahora se cree que la narcolepsia tiene un origen neurológico.

Tratamiento psicológico de la hipersomnia

En el tratamiento de la hipersomnia es importante regularizar el ritmo y cantidad de sueño durante la noche, cambiando los hábitos o buscando el tratamiento médico adecuado si existe un problema físico o enfermedad orgánica. Este es el primer paso para el tratamiento de la hipersomnia.

Sin embargo, cuando la hipersomnia se debe a problemas psicológicos como una depresión, una ansiedad que impide dormir adecuadamente o una situación traumática, desde nuestra experiencia como psicólogos, es conveniente una psicoterapia breve o de larga duración, según el caso, con el apoyo de técnicas como el EMDR, Brainspotting, Técnicas de Integración Cerebral o SHEC.