Parasomnias

Las parasomnias son trastornos de la conducta o fenómenos anormales que se producen durante el sueño, siendo breves y episódicas. Más frecuentes en la infancia y la adolescencia, en ocasiones perduran en la edad adulta. Pueden conllevar interrupciones parciales del sueño, no alterando sustancialmente su curso, afectando sin embargo el descanso natural.

Aparecen en la transición de una fase a otra del sueño y se clasifican según el momento, ya sea en el despertar, en el inicio del sueño o en fase REM. Las más habituales son el sonambulismo, el despertar confuso, los terrores nocturnos, las pesadillas, el hablar durante el sueño, el bruxismo (apretar los dientes), o la eneuresis nocturna, entre otras.

Tipos de parasomnias

Existen muchos tipos de parasomnias, aunque cabe destacar las siguientes:

1- Parasomnias del despertar:

  • Sonambulismo, o conductas que llevan a la marcha en estado de sueño profundo. Los afectados suelen volver de nuevo a la cama y no recordar lo ocurrido.
  • Despertar confusional, o estado de desorientación y lentitud mental al despertarse.
  • Terrores nocturnos, con despertar brusco, y gran angustia. No se suele recordar el sueño.

2- Parasomnias transición vigilia-sueño:

  • Calambres nocturnos, con dolores musculares intensos que llegan a despertar del sueño. Más frecuentes en edad adulta.
  • Somniloquio o hablar nocturno, con verbalizaciones espontáneas o inducidas por otros, que no se suele recordar posteriormente.
  • Movimientos rítmicos durante el sueño, en lactantes y niños pequeños, con movimientos rítmicos de cabeza, tronco y extremidades como inductores del sueño.

3- Parasomnias en Fase REM:

  • Trastorno de la conducta en REM, con conductas, movimientos y verbalizaciones durante la fase de sueño.
  • Parálisis del sueño, con atonía muscular sin capacidad para realizar movimientos voluntarios, pero con estado mental consciente, lo que provoca una sensación de terror. Desaparece espontáneamente.
  • Pesadillas.
  • Disfunción eréctil, o erecciones dolorosas.

4- Otras:

  • Bruxismo o rechinar los dientes, enuresis u orinarse en la cama , ronquido primario, distonía paroxística nocturna, alucinaciones hipnagógicas (entre vigilia y sueño), alucinaciones hipnopómpicas (entre sueño y vigilia) e hiperhidrosis.
¿SABES CUALES SON LAS FASES DEL SUEÑO?

El sueño consta de varias fases que se repiten cíclicamente durante el periodo de descanso. En total suele durar unos 90 minutos cada ciclo, de los cuales, los últimos 25-30 minutos corresponden a la fase del sueño onírico o en donde se sueña realmente:

Fase No REM, que a su vez tiene cuatro fases:

  • Etapa 1: Adormecimiento. Comenzamos a relajarnos. Alucinaciones hipnagógicas.
  • Etapa 2: Sueño ligero. 50% del total del sueño. No es del todo reparador. En esta fase suelen producirse los sueños de caída.
  • Etapa 3: breve fase previo al paso siguiente.
  • Etapa 4: sueño profundo, con ondas deltas. Sueño reparador, cuesta mucho despertarse en esta fase, y, en ella es donde ocurren los terrores nocturnos y el sonambulismo.

Fase REM, o de “sueño paradójico” porque, aunque el tono muscular está completamente relajado, a nivel cerebral, estamos tan “activos” como durante el día. Es la fase de los sueños oníricos y de integración cerebral de la información del día. En esta fase ocurren las pesadillas y la parálisis del sueño. 

¿Cuáles son las causas de las parasomnias?

Por lo general, las parasomnias suelen presentarse más en niños y adolescentes, y ser de carácter breve. No hablamos de problemas en las parasomnias, por su brevedad, aunque pueden ser angustiosas en el momento. Cuando se perpetúan en el tiempo y comienzan a producir síntomas diurnos y queja subjetiva de mala calidad de sueño, ya no hablamos de parasomnia, sino de insomnio.

En la edad adulta, hay situaciones que pueden favorecer la aparición de parasomnias como:

Tratamiento psicológico de las parasomnias

Habitualmente el tratamiento de las parasomnias depende mucho del tipo. Antes todo es indispensable una adecuada valoración médica inicial antes de cualquier actuación en este sentido.

Desde una perspectiva psicológica, nuestra experiencia como psicólogos, nos indica que dado que suele haber un importante componente de ansiedad en muchas de ellas, es útil una corrección de los factores ambientales, hábitos y estilos de vida que pueden estar dificultando un sueño tranquilo y reparador. Adicionalmente, y como técnicas, es útil el uso de la relajación, hipnosis o autohipnosis unido a una psicoterapia individual, cuando es el resultado de otros factores.